A siete semanas del fin de su mandato y con el calendario legislativo acotado, el Gobierno comenzó a reordenar y actualizar el listado de reformas claves que busca despachar antes del 11 de marzo, en un escenario marcado por negociaciones pendientes y proyectos que aún no logran despejar su viabilidad en el Congreso.
Con varios proyectos sin acuerdos cerrados y otros derechamente entrampados, en La Moneda reconocen que el desafío del último periodo pasa por concentrar capital político en un grupo acotado de iniciativas, especialmente aquellas vinculadas a empleo, protección social y seguridad.
Bajo ese escenario, el Ejecutivo ha optado por actualizar públicamente su hoja de ruta legislativa, dejando en evidencia cuáles son las reformas que aún busca empujar y cuáles dependen de negociaciones contrarreloj con la oposición.
Fue en ese contexto que la ministra vocera de Gobierno, Camila Vallejo, detalló los proyectos que La Moneda considera de primer orden para el cierre de la administración del presidente Gabriel Boric.
Entre ellos, mencionó el proyecto de Sala Cuna para Chile, el Fin al CAE y creación del FES, el Subsidio Unificado al Empleo, además de iniciativas en materia de seguridad y la reforma a Gendarmería, todas aún en tramitación.
Uno de los proyectos que concentra mayores resistencias es el Fin al CAE y creación del Financiamiento para la Educación Superior (FES), iniciativa que el Gobierno mantiene dentro de sus prioridades, pero que enfrenta cuestionamientos por su diseño, costos fiscales y el momento político en que se intenta acelerar su tramitación.
Desde la oposición, el diputado republicano e integrante de la Comisión de Educación, Stephan Schubert, cuestionó duramente la decisión del Ejecutivo de reimpulsar el proyecto en el tramo final del mandato, apuntando a una falta de debate profundo y a cambios sustantivos respecto de la promesa original del presidente Boric.
En este escenario, el debate legislativo también se cruza con la postura del presidente electo José Antonio Kast, quien tras reunirse con el presidente Gabriel Boric en La Moneda advirtió que el próximo gobierno revisará con cautela los proyectos en trámite, poniendo especial énfasis en su impacto fiscal.
Una señal que refuerza la idea de que varias de las reformas que hoy el Ejecutivo busca destrabar —como el FES— podrían no alcanzar a despacharse antes del cambio de mando y quedar, finalmente, en manos de la próxima administración.