Cochilco dio a conocer su Informe Semanal del Mercado Internacional del Cobre, correspondiente a los días entre 12 y el 16 de enero, en el que se consigna que el precio del metal rojo cerró la semana en US$5,9 por libra, registrando una caída de 0,5% respecto al viernes 9 y confirmando que este commodity se mantiene en niveles históricamente elevados.
Durante el período, el cobre alcanzó un nuevo máximo histórico de US$6,05 por libra, reflejando un mercado que continúa operando bajo condiciones de estrechez. Con este desempeño, el promedio anual se ubicó en US$5,94 por libra, lo que representa un aumento de 47% en comparación con el promedio observado a igual fecha de 2025.
En el reporte se destaca que uno de los principales soportes del precio fue la expectativa de una demanda sólida desde China, tras el anuncio de un paquete de políticas fiscales y financieras para estimular la demanda interna en 2026, lo que mejoró las perspectivas del principal consumidor mundial de cobre y redujo el riesgo de una desaceleración industrial.
A este impulso se sumó una demanda de carácter estructural, asociada a la transición energética y a la expansión de los centros de datos vinculados al desarrollo de la inteligencia artificial. El cobre continúa siendo un insumo clave para la expansión de redes eléctricas, la electromovilidad y la infraestructura energética, lo que ha mantenido el interés de inversionistas y compañías mineras, incluso en un contexto de precios elevados.
Por el lado de la oferta, persistieron las preocupaciones por una disponibilidad limitada del metal, debido a interrupciones y recortes de producción, conflictos laborales como la huelga en Mantoverde y un crecimiento acotado de la producción minera por la limitada aprobación de nuevos proyectos.
En el corto plazo, la estrechez del mercado se reflejó en una elevada prima del cobre al contado frente al contrato a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres, superior a US$60 por tonelada. A ello se sumó la acumulación de inventarios en Estados Unidos ante la posibilidad de futuros aranceles, reduciendo la disponibilidad relativa en otros mercados.
Hacia el cierre de la semana, el precio se corrigió moderadamente, influenciado por el fortalecimiento del dólar y menores expectativas de recortes de tasas en Estados Unidos, aunque el balance semanal siguió reflejando un mercado ajustado y precio elevado.