La ministra de Salud, May Chomali, abordó los errores en los reportes ambientales de la Empresa Nacional del Petróleo (Enap) respecto de la Refinería Aconcagua y zanjó que «la justicia tendrá que definir la intencionalidad».
Cabe recordar que Enap está siendo investigada por las fallas y omisiones en la información entregada a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) sobre emisiones ambientales desde la Refinería Aconcagua, en particular respecto a la recuperación de azufre.
Fue ayer en el Ciclo «Puchuncaví 2030, Desarrollo Humano y Territorial’ desarrollado por el municipio junto a El Mercurio de Valparaíso que la secretaria de Estado se refirió a los lineamientos de su cartera ante los episodios de contaminación en la zona.
La ministra señaló que «estamos tratando de dar un giro de lo que ha ocurrido en los últimos años, con mucho más foco en lo que es la prevención. Y sabemos que esta es una zona que se ha visto afecta a riesgos medioambientales, lo que para nosotros, como sector salud, no es prevención».
En esa línea, afirmó que se ha evidenciado un descenso en el número de episodios, y que «sabemos que se han hecho tremendos esfuerzos en los diferentes gobiernos y hemos visto en los últimos años y (…) efectivamente han disminuido muy fuertemente los eventos ambientales críticos en esta zona».
Según consignó El Mercurio de Valparaíso, entre el 2022 y el 2026 se han registrado 112 eventos y sólo cuatro de ellos han ocurrido durante este 2026.
Pese a las cifras, Chomali enfatizó que el compromiso de la cartera es mantener una vigilancia sanitaria, ya que «yo creo más en las vigilancias que en los estudios. La vigilancia quiere decir que estoy de forma permanente tomando muestras sistemáticamente sin prisa, pero sin pausa. Es decir, cada cierto tiempo se va controlando la situación».
En ese sentido, señaló que instruirá a la Seremi de Salud de Valparaíso a que convoque a sus pares de Medio Ambiente y Economía para revisar la metodología de los estudios, ya que «lo principal es ser transparentes para que las personas estén tranquilas».
Sobre lo ocurrido con los reportes medioambientales de Enap, la ministra de Salud sostuvo que «supongo que la justicia tendrá que definir la intencionalidad o el objetivo, no lo sé, pero aquí yo relevo dos cosas. Uno, que no es esperable en una empresa del Estado que cambie por sí y ante sí formas de medición, existiendo los estándares para medir».
Sumó que el rol fiscalizador de la empresa es tremendamente relevante «y eso no se puede perder de vista, que fue lo que ocurrió en esta oportunidad».
Por último, señaló que «son los tribunales de justicia los que tienen que determinar y que se tengan que pagar los daños que esto puede haber ocurrido».