Por tercer año consecutivo, la Agencia de Calidad de la Educación dio a conocer al inicio del año escolar los resultados del SIMCE junto con los Indicadores de Desarrollo Personal y Social (IDPS), con el objetivo de que las comunidades educativas puedan tomar decisiones pedagógicas oportunas y fortalecer los aprendizajes.
Las pruebas se aplicaron entre octubre y noviembre de 2025 y registraron altos niveles de participación a nivel nacional: 98,3% en 4° básico, 98,8% en 8° básico y 98,3% en II medio.
Los resultados evidencian que, tras la fuerte caída registrada en 2022, por los efectos de la pandemia, y la recuperación observada en 2023 y 2024, el sistema educativo comienza a mostrar una etapa de estabilización.
En 4° básico, los puntajes en Lectura y Matemática se mantienen dentro de los más altos de la serie histórica entre 2002 y 2025, aunque presentan una leve baja de dos puntos en ambas asignaturas, variación que no es estadísticamente significativa.
En II medio, en tanto, se mantiene una tendencia gradual al alza que permite alcanzar los niveles previos a la pandemia, con incrementos de un punto en Lectura y cuatro puntos en Matemática, también sin variaciones significativas.
La asignatura de Matemática continúa siendo el área con mayores desafíos a nivel nacional. Los resultados muestran que las brechas de género, que aumentaron tras la pandemia, se mantienen como un tema relevante.
En 4° básico, la diferencia entre hombres y mujeres en Matemática alcanza los 15 puntos a favor de los hombres, mientras que en Lectura la brecha es de cinco puntos a favor de las mujeres.
En 8° básico, se registra una leve baja de tres puntos en Lectura y cinco en Matemática, mientras que los resultados en Historia, Geografía y Ciencias Sociales se mantienen estables. En esta medición, la brecha en Matemática llega a 31 puntos a favor de los hombres, mientras que en Lectura se mantiene una diferencia de 12 puntos a favor de las mujeres.
Ansiedad académica impacta en los resultados
Uno de los factores que aparece con fuerza en los resultados es la ansiedad académica. Según el informe, los establecimientos que implementan estrategias para reducir este fenómeno pueden obtener hasta 23 puntos más en Matemática en 4° básico y 18 puntos adicionales en II medio.
Los cuestionarios aplicados a estudiantes muestran que el 48% de los alumnos de 4° básico declara que le cuesta concentrarse en las pruebas por nerviosismo. En II medio, el 58% señala que teme que las pruebas sean demasiado difíciles, cifra que llega al 71% entre las mujeres.
Los Indicadores de Desarrollo Personal y Social también muestran niveles altos de autoestima académica entre los estudiantes, quienes perciben que sus establecimientos promueven su autovaloración.
En convivencia escolar, la mayoría de los alumnos reconoce que sus docentes brindan apoyo y buen trato, además de promover mecanismos para resolver conflictos. Sin embargo, el informe identifica desafíos en fortalecer la cohesión entre pares y prevenir la violencia escolar.
En participación y formación ciudadana, los estudiantes perciben que los colegios fomentan la deliberación democrática, aunque persiste una baja percepción de participación en instancias escolares.
La relación entre docentes y estudiantes también aparece como un factor clave. Según los datos, las comunidades educativas que fomentan relaciones positivas entre profesores y alumnos pueden obtener hasta 13 puntos más en Lectura en 4° básico y hasta 17 puntos adicionales en autoestima y motivación escolar en II medio.
De hecho, el 81% de los estudiantes de 4° básico afirma tener al menos un profesor que lo motiva a seguir intentando cuando algo le cuesta, mientras que el 80% de los alumnos de II medio señala que cuenta con un docente que lo ayuda a reconocer sus fortalezas.