Con un cumplimiento superior al 90% en la región, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) Atacama valoró la consolidación del Plan de Emergencia Habitacional (PEH) como una política de Estado, destacando que la iniciativa ha logrado proyectarse más allá de un periodo gubernamental y establecer una hoja de ruta clara y permanente para enfrentar el déficit de vivienda tanto a nivel regional como nacional. Este avance ha contribuido, además, a reducir en un 19% la brecha habitacional en Atacama.
Desde el gremio subrayaron que la continuidad del plan otorga certezas al sector público y privado, permitiendo planificar con mayor previsión y fortalecer la colaboración con el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu) en un desafío que requiere esfuerzos sostenidos en el tiempo.
Avances y metas regionales
En el marco del término del Gobierno del Presidente Gabriel Boric, la Región de Atacama proyecta un balance positivo del Plan de Emergencia Habitacional, cuya meta regional contempla un total de 7.517 soluciones habitacionales. En su reciente visita a la zona, el ministro de Vivienda y Urbanismo, Carlos Montes, señaló que “el balance es positivo”, detallando que a la fecha se registran alrededor de 6.400 viviendas terminadas y que, al considerar los proyectos actualmente en ejecución, el cumplimiento superará el 90% antes de finalizar la actual administración, consolidando más de 7.000 soluciones habitacionales en la región.
Desde la CChC Atacama valoran este avance no solo por su impacto social y comunitario para miles de familias, sino también por su aporte a la generación de empleo y a la dinamización de la economía local, especialmente en un territorio que enfrenta importantes desafíos estructurales.
Estos resultados han permitido reducir en un 19% el déficit habitacional en Atacama, que actualmente se sitúa en 15.799 viviendas, reflejando un progreso concreto en una materia prioritaria para miles de familias.
Desafíos propios del territorio
Si bien los indicadores muestran avances importantes, la CChC Atacama señaló que el cumplimiento total de las metas en la región presenta complejidades particulares asociadas a su realidad territorial.
Entre los principales factores se encuentran:
· Logística y geografía: mayores distancias y costos de transporte que inciden en los tiempos y presupuestos de ejecución.
· Condiciones del terreno: presencia de suelos salinos y exigencias sanitarias que requieren soluciones técnicas específicas.
· Entorno climático: condiciones ambientales demandantes que obligan a adaptar estándares constructivos para asegurar calidad y durabilidad.
En este contexto, el presidente de la CChC Atacama, Cristian Alzamora, valoró el impacto del plan como política pública, señalando que “fue una muy buena iniciativa, porque logró articular relato, acción y normas frente a una emergencia real”. Asimismo, destacó que la proyección de continuidad por cuatro años más entrega estabilidad y permite consolidar capacidades técnicas y operativas en la región.
Brechas pendientes y mirada al 2026
Junto con reconocer los avances, el gremio enfatizó la importancia de abordar los desafíos que aún persisten, especialmente en los sectores medios. El informe “Balance de Vivienda 2025” evidencia que el allegamiento por incapacidad financiera en familias de clase media aumentó cerca de un 7%, mientras que las jefas de hogar representan el 60% de la demanda no resuelta en Atacama.
En esa línea, el presidente regional sostuvo que “para sostener este avance y seguir reduciendo el déficit habitacional, es fundamental contar con los recursos presupuestarios adecuados para 2026, de manera de dar continuidad a los proyectos y responder a las dificultades de acceso a vivienda y arriendo que aún afectan a muchas familias de la región”.
Con una brecha aún cercana a 16 mil viviendas, la CChC Atacama reiteró su disposición a continuar trabajando de manera colaborativa con el Minvu y las autoridades regionales, fortaleciendo el diálogo técnico y la coordinación público-privada como herramientas clave para consolidar soluciones habitacionales sostenibles y pertinentes a la realidad del territorio.