Desde el Ministerio de Salud (Minsal) salieron al paso del informe del centro de estudios Libertad y Desarrollo que cifró en 21% el aumento de las listas de espera entre el primer trimestre de 2022 y el cierre de 2025, durante la administración del presidente Gabriel Boric, y recalcaron que el análisis “no puede limitarse al total de pacientes en nómina”, sino que debe incorporar la evolución de los tiempos efectivos de atención.
Las listas de espera siguen complicando al gobierno del presidente Gabriel Boric, especialmente luego de que un estudio de Libertad y Desarrollo revelara que el registro aumentó un 21% entre el primer trimestre de 2022 y el cierre de 2025.
En concreto, más de 430 mil personas se sumaron a la nómina en este período, dejando el total en torno a los 2 millones y medio de pacientes en el sistema público.
Desde el Ministerio de Salud salieron a responder. La subsecretaria subrogante de Redes Asistenciales, Carmen Aravena, planteó que no es correcto evaluar la situación solo por la cantidad de personas en lista, sino que el indicador válido es la mediana de días de espera.
Además, destacó que más de 11 millones de personas han salido de listas en estos años y que la red ha debido absorber un fuerte aumento de afiliados a Fonasa.
En la misma línea, el exsubsecretario de Salud del gobierno de Bachelet, Jaime Burrows, sostuvo que mirar solo el aumento de pacientes puede llevar a conclusiones equivocadas.
Explicó que la base de usuarios creció con fuerza —con cerca de un millón y medio más de personas en Fonasa— y que la señal de mayor resolución está en la baja de los días de espera y en el aumento de prestaciones realizadas.
Pero desde el Congreso el tono es distinto. El senador y presidente de la Comisión de Salud, Iván Flores, afirmó que no se puede hablar de legado cuando aún hay cientos de miles de personas esperando cirugía y millones aguardando una consulta con especialista.
Cuestionó que las reformas para fortalecer el sistema no avanzaran con la urgencia necesaria y acusó falta de prioridad en los primeros años de la administración.
A semanas de que concluya la administración, el aumento en las listas de espera vuelve a pesar en el balance final del gobierno, con cifras que siguen siendo altas y un problema que, para muchos, quedó lejos de resolverse antes del cambio de mando.