Futuro Gobierno rediseña plan y evalúa un comisionado para la Macrozona Norte para control fronterizo

Luego de que no prosperara la idea inicial de designar delegados presidenciales en las tres primeras regiones del país, que respondieran a perfiles cercanos a las Fuerzas Armadas y de Orden, la Oficina del Presidente Electo (OPE) —conocida como “La Moneda Chica”— rediseña parte de su estrategia para enfrentar uno de los temas más sensibles de la agenda pública: el control fronterizo en el norte del país.

En ese contexto, dentro del equipo de José Antonio Kast, se encuentran delineando el perfil de un eventual comisionado para la denominada “Macrozona Norte”, una figura que tendría como principal misión coordinar las distintas acciones vinculadas al resguardo de fronteras y la seguridad en la zona.

La propuesta fue anticipada por el propio Presidente Electo durante la ceremonia de presentación de delegados el pasado 7 de febrero.

“Vamos a conformar lo que denominamos la Macrozona Norte con la posibilidad de tener un comisionado, que si bien no tiene atribuciones ejecutivas, sí puede ejercer un rol de coordinación con las tres delegaciones regionales y muy complementado con el trabajo que vamos a realizar desde Interior, Justicia, Defensa y Seguridad”, señaló.

De esta manera, más que una autoridad con poder ejecutivo directo, se trataría de un articulador político-administrativo capaz de alinear esfuerzos entre ministerios, delegados y gobiernos regionales.

Según información de La Radio, en la OPE evalúan que el cargo sea ocupado por un ex uniformado. Además, se contempla que su mandato sea acotado en el tiempo y sujeto a metas específicas, por ejemplo, con evaluaciones cada 90 días.

Entre los nombres que han comenzado a sonar figura el general en retiro de Carabineros, Daniel Tapia, quien es experto en criminalística y anteriormente fue candidato a diputado por el Distrito 13 en representación del Partido Social Cristiano.

Ante la idea, el gobernador de Tarapacá, José Miguel Carvajal (independiente), valoró cualquier esfuerzo destinado a fortalecer el control fronterizo, aunque advirtió que será fundamental conocer con claridad las atribuciones del eventual comisionado.

A su juicio, si no se delimita adecuadamente su rol, podría producirse un debilitamiento de las funciones de los actuales delegados presidenciales. Por ello, llamó a que la coordinación sea concebida como una política de Estado.

Para el senador de Renovación Nacional, Rafael Prohens, la figura se justifica en la medida en que se enfoque exclusivamente en el control fronterizo, considerando que los delegados regionales ya enfrentan múltiples responsabilidades que dificultan una dedicación en esta materia.

Por su parte, el excoordinador de seguridad para la Macrozona Sur en el gobierno de Sebastián Piñera, Pablo Urquízar, identificó tres grandes desafíos para el éxito de la iniciativa.

En primer lugar, planteó que quien asuma el cargo debe contar con presencia política, solvencia técnica y capacidad comunicacional.

En segundo término, subrayó la necesidad de que la coordinación intersectorial funcione de manera eficaz y no meramente declarativa. Y, en tercer lugar, enfatizó que el comisionado debiera depender directamente del Presidente de la República, con el fin de evitar conflictos de competencias con ministerios como Defensa o Seguridad y asegurar una articulación efectiva.

Finalmente, Urquízar advirtió que uno de los principales retos será ejercer liderazgo en terreno, trabajando de manera armónica con las autoridades locales ya presentes en la zona.

El nombre del eventual comisionado buscaría darse a conocer antes del cambio de mando del próximo 11 de marzo —o en una fecha muy cercana—, con el objetivo de que pueda asumir funciones desde los primeros días de la administración de José Antonio Kast.