Diputados UDI exigen al presidente Boric abordar continuidad de ministra Arredondo por Festival Porno

La Bancada de Diputados de la UDI emplazó este jueves al Presidente Gabriel Boric a pronunciarse públicamente por las últimas polémicas que afectan al Ministerio de las Culturas, luego de conocerse el financiamiento estatal superior a los $64 millones para el Festival “Excéntrico”, evento donde se exhibieron películas de carácter pornográfico y que desde la oposición ha sido calificado como un “festival porno”.

A través de una dura declaración pública, los parlamentarios gremialistas apuntaron directamente a la ministra de las Culturas, Carolina Arredondo, cuestionando su gestión y exigiendo al mandatario que defina si mantiene su respaldo a la secretaria de Estado o procede a removerla del cargo.

En el texto, la bancada sostuvo que “el legado de la ministra de las Culturas será plata para comprar ‘chelas’ y ver películas”, acusando además un nuevo silencio del Presidente Boric frente a la controversia.

“Le pedimos que se pronuncie y que alguna vez habite el cargo y remueva a la ministra o la confirme, pero justifique una u otra posición”, señalaron.

Desde la UDI advirtieron que esta situación podría tener consecuencias en la tramitación legislativa, afirmando que revisarán su postura respecto de los proyectos que el Gobierno mantiene pendientes en el Congreso mientras el Ejecutivo no entregue una respuesta clara.

“Cuando tenemos un Presidente que se esconde para no arrojar ninguna responsabilidad, no es muy difícil llegar a marzo y legislar todos los proyectos desfinanciados que le quedan”, indicaron.

Asimismo, los diputados cuestionaron las prioridades del gasto público, contrastando el financiamiento del festival con la falta de recursos para la reconstrucción tras los incendios en Viña del Mar, Quilpué y las regiones del Bio Bío y Ñuble.

“Para comprar cervezas y ver películas porno hay plata, pero para la reconstrucción no”, acusaron.

Finalmente, la bancada hizo un llamado directo al Presidente Boric a realizar, a su juicio, “su último acto de autoridad y responsabilidad con los chilenos”, solicitando derechamente que aparte del cargo a la ministra de las Culturas, en medio de una controversia que vuelve a tensionar la relación entre el Ejecutivo y la oposición en el Congreso.