El Partido Socialista (PS) resolvió suspender su participación en la coalición oficialista, en medio de una creciente tensión con el Partido Comunista (PC) y el Frente Amplio (FA), tras las duras críticas dirigidas a parlamentarios socialistas que respaldaron la aprobación de la Ley Naín-Retamal.
La decisión fue confirmada por la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, quien señaló que se trató de una determinación adoptada en una “reunión de mesa de emergencia”, convocada luego de lo que calificaron como “agresiones” desde sectores del oficialismo.
“Somos todos miembros de una alianza de gobierno —hasta hoy día— y resulta bastante sorprendente que sean partidos de esta alianza, incluso el partido del propio Presidente de la República, los que ataquen al Gobierno”, sostuvo.
En esa línea, la timonel del PS cuestionó las críticas hacia la Ley Naín-Retamal que, recordó, fue impulsada por el Ejecutivo.
“Cuando se ataca un proyecto de ley que fue tramitado por la ministra del Interior, priorizado por la Segpres e incluido dentro de los logros del Gobierno, lo que ocurre es muy sorprendente”, afirmó.
Por su parte, la diputada socialista Daniela Cicardini, en conversación con TVN, acusó al Partido Comunista de actuar “de manera agresiva y desleal contra el Presidente y contra los parlamentarios que votaron a favor de la Ley Nain-Retamal”.
Según la parlamentaria por la región de Coquimbo, posteriormente el Frente Amplio se sumó a esa postura. “Eso no lo podemos dejar pasar, porque en la práctica es ser desleal con el Presidente de la República”, enfatizó, agregando que como PS “hemos actuado de manera correcta con él y con este Gobierno”.
Cicardini confirmó además que el PS decidió cortar relaciones políticas con el PC y el FA, al menos de manera temporal, por las críticas a propósito de la Ley Raín-Retamal. “Quedan cortadas las relaciones hasta que puedan reivindicarse y retractarse de lo sucedido”, indicó.
Finalmente, desde la colectividad ratificaron que no asistirán al próximo cónclave oficialista ni participarán de la comisión política que se desarrolla en el Palacio de La Moneda, profundizando así la crisis interna al interior del oficialismo.