Las cifras muestran un repunte sostenido en los últimos tres meses del año, un nivel de actividad delictual que no se veía desde febrero de 2024 y que evidencia la acción de bandas cada vez más organizadas y persistentes en la zona.
• El robo de cables afecta la conectividad de las personas, interrumpe servicios esenciales y genera un impacto directo en la seguridad y el funcionamiento de la región. Movistar Chile ha habilitado el número 800 760 911 como canal de denuncias anónimas para prevenir delitos en la infraestructura de telecomunicaciones.
El robo de cables de telecomunicaciones en Copiapó registró un aumento explosivo del 71% durante 2025, según datos de Movistar Chile. Además, según la data, el aumento más significativo se concentró en los últimos meses de 2025, un fenómeno que no se registraba desde febrero de 2024. Esta tendencia al alza sostenida preocupa especialmente porque indica una mayor organización y persistencia de las bandas dedicadas al robo de cables.
«El patrón que estamos observando en los últimos meses es particularmente preocupante, ya que no se trata de eventos aislados, sino de una actividad criminal sostenida y organizada que está afectando la infraestructura de telecomunicaciones de Copiapó», señaló Isaac Henríquez, gerente de Ingeniería de Red de Movistar Chile
Un delito que golpea directamente la vida diaria de Copiapó
Este tipo de delito impacta de forma inmediata y profunda a la comunidad, ya que no solo daña la infraestructura, sino que también deja sectores completos incomunicados; interrumpe servicios esenciales que dependen de conectividad; afecta la operación de comercios, impidiendo procesar pagos y operar sistemas básicos; dificulta el acceso a servicios de emergencia; afecta a estudiantes que dependen de plataformas digitales; y aísla a familias y adultos mayores, dejándolos sin medios para comunicarse.
El robo de cables provoca una desconexión abrupta que rompe la seguridad, la rutina y el funcionamiento normal de la ciudad.
Como respuesta a este escenario Movistar Chile, con apoyo de ALTO Chile (empresa multinacional dedicada a la protección de activos), intensificó su gestión legal durante 2025, logrando un aumento del 33% en la judicialización de casos de robo de cables, reflejando el interés de perseguir legalmente estos delitos y buscar sanciones efectivas.
A lo anterior, se suma el robo de baterías en sitios de telecomunicaciones, un delito creciente a nivel nacional. Las baterías son el último eslabón que mantiene operativa un sitio móvil ante cortes de electricidad, permitiendo que las personas continúen comunicándose a través de sus teléfonos. Por lo tanto, el robo de estos elementos puede dejar sin comunicación a miles de personas durante emergencias.
La participación de la comunidad es muy importante para reducir este tipo de delitos, a través de la denuncia anónima de cualquier actividad sospechosa relacionada con la infraestructura de telecomunicaciones (cableado, antenas, entre otros), ya sea presencia de personas manipulando infraestructura, cortes inesperados o movimientos inusuales en postes o cámaras subterráneas.
Las denuncias pueden realizarse al fono 800 760 911, un canal anónimo habilitado para recibir información que permita prevenir nuevos hechos y proteger la continuidad de los servicios esenciales en la región.