Jéssica Cortés comienza a las seis de la mañana para llevar comida recién preparada a la feria de Canto del Agua

Durante el desierto florido, la feriante ofrece empanadas, sopaipillas, pastel de choclo y almuerzos. En “Mujeres de Feria”, cuenta cómo organiza sus jornadas y comparte un mensaje para sus compañeras de la provincia del Huasco.

La jornada de Jéssica Cortés comienza antes de llegar a su puesto. A las seis de la mañana ya está preparando y horneando la comida que ofrecerá en la feria de Canto del Agua, en la comuna de Huasco. Parte del trabajo queda adelantado desde la noche anterior, pero procura terminar sus preparaciones temprano para llevarlas frescas y calientes.

“Como a las seis de la mañana, para tener todo fresquito, calentito”, cuenta. Durante el desierto florido, su oferta incluye empanadas, sopaipillas, almuerzos y pastel de choclo, una preparación que, según señala, solo ella vende en esa feria.

La comida es uno de los rubros a los que se dedica. Jéssica trabaja durante todo el año como feriante y habitualmente ofrece artículos eléctricos, como focos solares, además de ropa, perfumes y joyas. Con la llegada de visitantes por la floración, incorpora preparaciones para quienes recorren el sector.

El esfuerzo continúa una vez que se instala. Además de atender y vender, debe cuidar que los alimentos estén protegidos de las condiciones del lugar. El viento, explica, obliga a estar pendiente de cubrir todo durante la jornada.

“Es bien sacrificado”, reconoce. En su relato, el trabajo de feria comienza en la casa, con la organización de las preparaciones, y sigue en el puesto, donde cada detalle requiere atención.

Jéssica también conoce la incertidumbre de las ventas. Por eso, al enviar un mensaje a otras mujeres feriantes de la provincia del Huasco, las anima a no desalentarse cuando una jornada resulta difícil.

“Que no se echen a morir si no les va bien un día”, expresa. Desde su fe, las invita a seguir adelante y a aprovechar la oportunidad que trae el desierto florido para ofrecer sus productos.

Su historia forma parte de “Mujeres de Feria: Historias de esfuerzo, sustento e identidad en la Provincia del Huasco”, proyecto de Radio Amiga que recoge las experiencias de las mujeres detrás de los puestos y permite conocer el trabajo que realizan antes de cada venta.

Este proyecto es financiado por el Fondo de Fomento de Medios de Comunicación Social del Gobierno de Chile y el Consejo Regional de Atacama.