Pese al mal rendimiento de varias regiones por la menor producción de cobre, Atacama sobresalió con un alza de 8,3% en su PIB en el segundo trimestre de 2026. Así lo reveló el último Informe de Producto Interno Bruto Regional, publicado ayer por el Banco Central, que atribuye el incremento a una «mayor extracción de oro y plata».
Con este resultado, la zona registró el mejor desempeño económico del país, muy por encima de otras regiones mineras como Antofagasta (-6,3%), Tarapacá (-4,5%) y O’Higgins (-4,2%). Las cifras se suman a las del trimestre anterior, cuando Atacama creció 10,5%, también impulsada por la diversificación de su actividad minera.
Las autoridades valoraron estas cifras y destacaron la resiliencia de la región frente a un escenario de recesión técnica a nivel nacional.
La diputada del Partido de la Gente, Paula Olmos, sostuvo en diálogo con Emol que «las cifras del Banco Central son una muy buena señal para Atacama. Crecer un 8,3%, mientras la economía nacional retrocede, demuestra una vez más el enorme potencial productivo y minero que tiene nuestra región».
El alcalde de Copiapó, Maglio Ciccardini, se refirió a estas cifras como «muy positivas», y aseguró que Atacama sigue cumpliendo un papel fundamental en el desarrollo de Chile.
«Lo que hoy estamos observando es que contar con una minería más diversa nos entrega una mayor capacidad para enfrentar los ciclos de cada mineral. Mientras distintas regiones se vieron afectadas por la menor producción de cobre, Atacama logró crecer gracias al mejor desempeño del oro y la plata. Eso demuestra el valor de no depender exclusivamente de un solo recurso», destacó el edil.
El informe del Banco Central se dio a conocer en medio de una «recesión del cobre», acuñada por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Según cifras de Cochilco, la producción de este mineral cayó un 6,6% en la primera mitad de 2026.
El potencial de crecimiento
Expertos señalan que la demanda por oro y plata viene impulsada por factores coyunturales. Alejandro Diaz, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Atacama, indicó a Emol que la incertidumbre económica y política provocada por el conflicto en Medio Oriente y la polarización de Europa estaría entre las causales.
«Los inversionistas internacionales se ven incentivados a buscar vehículos de inversión que sirvan de refugio. En tal sentido, el oro ha sido históricamente un instrumento de inversión que ha servido para este propósito, y en el contexto actual se ha impulsado una mayor demanda por este metal precioso, lo que impulsa su precio a nivel internacional así como su producción».
Manuel Viera, presidente de la Cámara Minera de Chile, agregó que la plata es fuertemente utilizada en «paneles solares, autos eléctricos, electrónica y centros de datos». El material, además, presenta un déficit de abastecimiento a nivel global, lo que le otorga un valor adicional.
Priscilla Ferrera, directora de la Carrera de Administración del Instituto Profesional Santo Tomás de Copiapó, sostuvo que estos recursos complementan la matriz productiva de Chile y ofrecen «potencial» de crecimiento.
«Lo que resulta interesante hoy es el nuevo dinamismo que están mostrando estos minerales. A nivel nacional, entre enero y julio de 2026, la producción de oro aumentó 27,2% y la de plata 13,5% respecto del mismo período del año anterior», estimó recogiendo cifras del INE citadas por Cochilco.
El crecimiento aún no llega a la mesa
Pese a lo anterior, tanto expertos como autoridades señalan que este auge en la producción de los minerales aún no se traduce en ingresos para las familias.
«Mientras la actividad regional creció con fuerza, el consumo de los hogares no registró variación. Eso nos indica que todavía existe una distancia entre el crecimiento de la producción y lo que perciben las personas en su vida diaria», afirmó el alcalde Ciccardini.
En ese sentido, Ferrera señaló que «el oro y la plata pueden aportar al crecimiento del país, pero, para Atacama, el verdadero éxito será que ese crecimiento minero se transforme también en desarrollo regional«.
La senadora Yasna Provoste (DC) agregó que «como región debemos ser capaces de enfrentar el alto desempleo y el estancamiento del consumo de los hogares, lo que requiere una matriz productiva más intensiva en capital humano que en tecnologías«.