Bachelet y la fallida aventura en la ONU: Su proyección internacional y la continuidad del bacheletismo en Chile

La decisión de la exPresidenta Michelle Bachelet de retirar su candidatura a la Secretaría General de la ONU fue uno de los temas centrales de la reunión de coordinación que sostuvieron este lunes los presidentes de los partidos de oposición, quienes leyeron una declaración conjunta en respaldo a la exMandataria.

El texto estuvo marcado por las críticas al Presidente José Antonio Kast por no respaldar su postulación, en línea con los cuestionamientos que han formulado anteriormente las colectividades. La declaración no incluyó una autocrítica respecto de la candidatura impulsada hace un año por el entonces Mandatario Gabriel Boric.

«Este Gobierno no sólo le quitó el respaldo a Michelle Bachelet, le quitó a Chile la posibilidad de defender una candidatura chilena ante el mundo. Así los que se autodenominan patriotas, no fueron capaces en sobreponer los intereses de Chile por sobre su pequeña y mezquina definición ideológica, son directamente responsables que una mujer chilena no lograra encabezar por primera vez un organismo internacional», señalaron.

Si bien inicialmente la oposición, el entorno de Bachelet e incluso la propia exPresidenta manifestaron que el retiro del apoyo del Gobierno no tendría impacto en la carrera, tras conocerse los primeros resultados desfavorables de sondeos informales, el discurso cambió y los cuestionamientos se centraron en la decisión de la actual administración.

Al respecto, la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, sostuvo que «trasladarle el peso a la decisión a la Presidenta o a la oposición, creo que es bastante estrecho. La candidatura, objetivamente, era una candidatura viable de una persona con todas las condiciones y requisitos que fue recibida a lo largo del mundo por líderes importantes, y que, por supuesto, sin su país apoyándola, hacía cuesta arriba».

«Éstas son políticas de Estado, lo que hizo falta acá es que el Gobierno de Kast respaldara a la Presidenta Bachelet, por los intereses nacionales y la autocrítica me parece que le corresponde al Gobierno de Kast», sentenció la presidenta del FA, Gael Yeomans.

En ese contexto, excancilleres y exsubsecretarios emitieron este lunes una declaración pública en la que afirmaron que «por primera vez en la historia de 80 años de la ONU, Chile tuvo la posibilidad real de conducir la organización. Si ello no ocurrió, es necesario establecer las responsabilidades».

Junto con sostener que la determinación del Ejecutivo se apartó de los «objetivos e intereses permanentes de una política exterior de Estado», agregaron que «el retiro del apoyo del gobierno de Chile representó un gesto hostil que provocó un daño evidente a la candidatura, generando dudas en países que habían expresado interés en apoyarla».

«Quienes tienen que asumir la responsabilidad son quienes promovieron dicha opción y dicha candidatura. Por lo tanto, ahí deba hacerse la autocrítica, porque cuando se lanza una candidatura, se debe tener al menos la certeza que tienen probabilidades de éxito», rebatió el vicepresidente Claudio Alvarado.

 

Proyección internacional

 

Pero lo ocurrido no parece novedad en el mundo político, pues semanas atrás la propia Bachelet había sincerado en un conservatorio que «no seré secretaria general» de la ONU. Reconocimiento pese al cual decidió seguir con su candidatura con el apoyo de México y Brasil.

Sin embargo, aquello abrió las dudas sobre sus motivos para seguir en carrera y si es que apostaba a algún otro cargo internacional en su futuro.

«Su trayectoria internacional no se agota con el retiro de esta candidatura, su legado y contribución a Chile y a la comunidad internacional permanecen al igual que el reconocimiento al liderazgo democrático y a los derechos fundamentales», expresaron ayer los partidos.

Es que no son pocos los que creen que Bachelet, tiene posibilidad de ocupar nuevos puestos internacionales, tal y como ocurrió cuando lideró ONU Mujeres y fue Alta Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

«Ahora continuaré, con el tesón de siempre, el desafío internacional. Seguiré activa en la tarea de construir un mundo de mayor paz, seguridad, desarrollo sustentable y respeto a los derechos humanos. Hoy más que nunca es necesario perseverar en los valores civilizatorios, en la promoción y defensa de la democracia, en las normas de la Carta de Naciones Unidas, y en el multilateralismo», dijo ella misma el sábado cuando declinó su postulación.

Desde su entorno aseguran que Bachelet seguirá con una agenda internacional, aunque canceló su viaje a Nueva York, donde más allá de su participación en la Asamblea General de Naciones Unidas, tenía invitaciones como vicepresidenta del Club de Madrid. Será a través de esa plataforma, donde esperan que siga activa.

 

La visión de los expertos

 

En ese escenario, el académico de la Universidad de Talca, Mauricio Morales, opinó que «seguramente, Bachelet seguirá en la política internacional por un tiempo. No tiene mucho sentido que regrese ahora a la arena local luego del fracaso de su candidatura».

Sin embargo, Morales recalcó que ella, «sigue siendo un referente para la centroizquierda, y no es descartable que su figura incida en un proyecto político común de este sector político, que hoy está famélico de liderazgos nacionales. Para eso es clave su alianza con Boric, pues apuntan a ciudadanos de distintos tipos. Bachelet, en consecuencia, podría tener su ‘último baile’ en esa dimensión, más detrás del escenario que siendo protagonista».

Asimismo, Aldo Cassinelli, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad Autónoma, opinó que ahora se abren dos líneas de acción: «En el plano internacional, la meta sería mantener su presencia, pues sigue siendo una figura con una amplia red de apoyo global en diversos países. La búsqueda debería orientarse a aquellos organismos, ya sean regionales o temáticos, donde el sector que la respalda cuente con presencia o capacidad de influencia para posicionar un liderazgo de su envergadura».

Y agregó que «en el plano nacional, sin duda se despeja uno de los grandes dilemas que habría existido de haber continuado su carrera internacional: asumir la conducción de un sector de la izquierda en Chile».

«Ese es precisamente el liderazgo que el sector de la izquierda debería estar fomentando, promoviendo o, al menos, observando con atención: uno capaz de enfrentar los desafíos actuales, conducir o servir de puente entre las dos almas que convivieron en el gobierno del presidente Boric. De cara al futuro, el panorama será especialmente interesante, considerando que en un año más se reconfigurarán las alianzas políticas y comenzarán a instalarse temas con dinámica electoral», sostuvo.

El analista político y docente de la Universidad Andrés Bello, Germán Silva, expuso que «aunque ella ha dado señales de que seguirá en temas internacionales, creo que será inevitable que entre en la contingencia nacional. La ausencia de liderazgos en las centroizquierda le da una tremenda oportunidad para ocupar ese espacio, más aún considerando la alta popularidad que tiene en la ciudadanía y la baja en las encuestas de Kast que parece ser una tendencia difícil de revertir».

«Pienso que la presión de los partidos del Socialismo Democrático para que ella tenga un rol relevante van a ser fuertes. Yo no descartaría que quieran perfilarla presidencialmente», precisó Silva.

 

Futuro del Bacheletismo

 

Cercanos a la exMandataria, no descartan que ella pueda en ocasiones tener intervenciones en política nacional, como lo hizo en el pasado, por ejemplo, promoviendo una posición en las últimas elecciones.

Consultada por si Bachelet tiene proyección a nivel nacional, Vodanovic comentó que pregunta «la Presidenta Bachelet evidentemente es un referente importantísimo para todo nuestro sector, ella ha dado una lucha importante, gigantesca en materia de derechos de la mujer (…) de manera tal que su trayectoria en materia de de Derechos Humanos, de derechos de la mujer, de defensa de nuestro país, de la soberanía nacional, están ahí y es un capital político para todo Chile, no sólo para la oposición».

La jefa de Bancada PPD-Independientes, Andrea Parra, consideró que «Michelle Bachelet es una lideresa que trasciende fronteras, y lo más probable es que siga con una agenda internacional. Si decidiera volver a la política nacional nos deberíamos sentir afortunados, por su experiencia y logros que serían muy valiosos, especialmente para las futuras generaciones».

«Gracias a su figura el bacheletismo se mantiene plenamente vigente, por mucho que algunos traten de enlodadar su gestión. Ella hizo cambios radicales en la historia de Chile con programas como Chile Crece Contigo, Las pensiones solidarias, la creación del Ministerio de la Mujer, el AUGE, y tantos legados más», recalcó la diputada Parra.

Para el diputado Jaime Araya (IND-PPD), «la Presidenta Bachelet tomó el riesgo de competir por la Secretaría General de ONU, en tiempos en que avanzan fuerzas políticas de una extrema derecha muy retrógrada, negacionista de la crisis climática, que demoniza el multilateralismo, y eso hace que su figura crezca, precisamente por atreverse, incluso desafiando la pequeñez del gobierno de Kast (….) personalmente soy más bacheletista que antes de retirar la candidatura, su gesto fue enorme y su intento un ejemplo».

Sobre el futuro del bacheletismo, Morales precisó que «le pasará lo mismo que al aylwinismo, freísmo, laguismo y piñerismo. Es decir, desaparecerán junto con su respectiva generación política. Es parte del ciclo de vida y si bien el bacheletismo permanecerá vivo por un tiempo, está en un evidente ocaso, salvo que Bachelet se tiente con una nueva incursión presidencial, cuestión que hoy se ve extremadamente lejana, casi imposible».

«Creo que el Bacheletismo va a tener continuidad en la medida que la exPresidenta se involucre en la contingencia política. Hoy está vigente en el mundo PS y PPD y la gente que se identifica con el Socialismo Democrático y lo que fue la Concertación. La presión para que Bachelet sea un actor clave se va a ir incrementando, porque él Socialismo Democrático parte en desventaja respecto del FA en la carrera por posicionar quien liderará la competencia en 2030», complementó Silva.