Seis meses después de la histórica expedición científica a la Fosa de Atacama, las rocas, imágenes y mediciones obtenidas a miles de metros de profundidad comienzan a entregar nuevas pistas sobre los terremotos que afectan al norte de Chile.
La geofísica Valeria Cortés, primera mujer en descender a la fosa oceánica situada frente a las costas chilenas, explicó a Cooperativa que el equipo ha avanzado en la organización y análisis del abundante material recogido durante la travesía.
«Mientras más indagamos, más trabajo vemos que queda por hacer. Hemos avanzado un montón en organizar y analizar las muestras, los videos y los datos. Las rocas ya están siendo estudiadas en laboratorios y ya hemos mostrado resultados preliminares en conferencias internacionales en Estados Unidos y China», detalló.
Un contacto entre placas semejante a una «lija»
Los primeros análisis muestran que el norte de Chile representa un caso extremo en comparación con otros sistemas geológicos del mundo. En el fondo marino existen acantilados pronunciados, volcanes submarinos, estructuras muy expuestas y una reducida presencia de sedimentos.
Según Cortés, esta configuración provoca que el contacto entre las placas tectónicas pueda compararse con una «lija», con rugosidades de diferentes tamaños, lo que posiblemente aumenta la diversidad de fenómenos sísmicos que pueden ocurrir en la zona.
«Existen varias formas en las que el contacto de las placas puede liberar su energía. Hay terremotos tan lentos que las personas no los sentimos. Hay terremotos que ocurren cerca de la fosa y generan grandes tsunamis. Hay sismos que suenan como ronroneos de la Tierra durante largo tiempo«, explicó.
Por ello, sostuvo que, dada la complejidad de las estructuras submarinas de la Fosa de Atacama, «el norte de Chile parece ser capaz de todos estos tipos de sismos«.
Una «orquesta» de terremotos imperceptibles
La científica explicó que en las últimas décadas, gracias a los avances tecnológicos, se han identificado decenas de tipos de terremotos. Estos se diferencian por la señal que producen y por el lugar en el que se genera la ruptura de las placas.