Por medio de un comunicado público, la Asociación de Enfermeras y Enfermeros cuestiona las declaraciones emitidas desde el Hospital Regional de Copiapó. Sobre que no habría desaturación en la urgencia.
Esto ante la denuncia pública por eventual colapso del servicio de urgencia del recinto de salud este fin de semana.
Como organización gremial de enfermería, y frente a los hechos ocurridos el domingo 19 de abril recién pasado, en el Servicio de Urgencia del Hospital Regional de Copiapó, consideramos un deber informar a la comunidad lo siguiente: «Durante la jornada señalada, el Servicio de Urgencia enfrentó un aumento brusco y sostenido de la demanda, superando ampliamente su capacidad operativa y resolutiva», afirmaron.
A su vez, agregan que: «Esta situación no es imprevista. Se trata de un escenario conocido a nivel institucional, respecto del cual las medidas adoptadas resultaron insuficientes para dar respuesta efectiva a la realidad asistencial».
Lo anterior «derivó en condiciones de atención que no se alinean con la política institucional de trato humanizado, afectando a los pacientes y tensionando al máximo a los equipos de salud, quienes desde hace años enfrentan una sobrecarga estructural asociada al sostenido aumento de la demanda en la red pública».
Como organización gremial, «rechazamos cualquier intento de minimizar o bajar el perfil a una situación que es real, que impacta directamente en la calidad de la atención y que, de no mediar concretas, corre el riesgo de repetirse —especialmente en los meses de mayor exigencia para los servicios de urgencia».
Pese a este escenario, «es importante destacar que los equipos clínicos han mantenido en todo momento la continuidad de la atención, priorizando a los pacientes según su gravedad y resguardando, dentro de las limitaciones existentes, la seguridad de las prestaciones».
«Hacemos un llamado urgente a las autoridades de salud para adoptar medidas concretas, oportunas y de carácter estructural, que permitan fortalecer la gestión de camas, mejorar la planificación en contextos de alta demanda y resguardar tanto la seguridad de los pacientes como las condiciones laborales de los funcionarios», afirmaron.
«Reiteramos nuestro compromiso con una atención digna, segura y de calidad para toda la comunidad. Finalmente, manifestamos nuestra total disposición al diálogo y al trabajo conjunto con las autoridades, con el objetivo de avanzar en soluciones reales que respondan a las necesidades de la población de la región de Atacama», sentenciaron.