Riesgo en Ruta C-46: posibles lluvias reactivan preocupación por rodados en sectores críticos de la provincia del Huasco

Ante el pronóstico de precipitaciones para los próximos días en la provincia del Huasco, resurgen las preocupaciones por la caída de rocas y material hacia la Ruta C-46, especialmente en sectores identificados como críticos por conductores habituales.

Zonas como Hacienda Nicolasa y Quebrada Onda, también en Avenida Huasco en Vallenar antes de llegar a puente Brasil, presentan pendientes pronunciadas y presencia de material suelto, lo que históricamente ha provocado rodados hacia la calzada, particularmente durante lluvias o movimientos sísmicos menores.

Conductores advierten que, en algunos tramos, los denominados “muros de contención” funcionan en la práctica como rampas naturales para piedras y bolones de gran tamaño, los cuales terminan sobre la vía, obligando a maniobras evasivas y aumentando el riesgo de accidentes.

Normativa y responsabilidades

De acuerdo con el Ministerio de Obras Públicas de Chile, a través de la Dirección de Vialidad de Chile, la mantención y seguridad de rutas públicas debe considerar medidas de mitigación frente a riesgos geológicos, incluyendo limpieza de material, estabilización de taludes y señalización preventiva.

El Manual de Carreteras del MOP establece en su Volumen 6, relativo a seguridad vial, que las rutas deben contar con medidas de protección ante desprendimientos, tales como mallas de contención, zanjas de coronación o barreras de protección cuando existan riesgos identificados.

Asimismo, la Ley de Tránsito N.º 18.290 señala en su artículo 200 que las autoridades responsables de la vía deben velar por condiciones de seguridad adecuadas, especialmente en sectores que puedan representar peligro para los usuarios.

A ello se suma el Manual de Señalización de Tránsito, el cual establece que los sectores con riesgo de derrumbes o rodados deben contar con señalización preventiva visible para advertir a los conductores.

Preocupación histórica

Habitantes y conductores señalan que esta situación se arrastra por años, sin intervenciones estructurales definitivas, lo que aumenta la preocupación ante cada pronóstico de lluvias, especialmente considerando el tránsito frecuente de vehículos particulares, transporte escolar y camiones.

La combinación de pendientes pronunciadas, material suelto y ausencia de medidas de mitigación permanentes transforma estos sectores en puntos de riesgo, donde la responsabilidad de evitar accidentes recae principalmente en la reacción de los conductores.

Ante este escenario, se espera que las autoridades competentes evalúen medidas preventivas antes de eventuales precipitaciones, con el fin de reducir riesgos y resguardar la seguridad de quienes transitan diariamente por la Ruta C-46.