Red Metal inicia estudio IP en Carrizal para avanzar en su proyecto de cobre, oro y cobalto en Atacama

Red Metal inició un estudio IP en su proyecto Carrizal, en Atacama, para identificar nuevos blancos de cobre, oro y cobalto y avanzar hacia una segunda fase de perforación.

Red Metal Resources informó el inicio de un estudio de polarización inducida (IP) en su proyecto Carrizal cobre-oro-cobalto, ubicado en la Región de Atacama, en un paso orientado a profundizar el conocimiento geológico del sistema y definir nuevos objetivos de perforación. La compañía contrató a Geophysical Studies Chile, con base en La Serena, para ejecutar esta campaña sobre el activo de propiedad 100%.

Según detalló la empresa, Carrizal alberga un sistema de tipo óxido de hierro, cobre y oro (IOCG) controlado estructuralmente y con vetas reconocidas y muestreadas en más de 12 kilómetros de extensión superficial. Hasta ahora, la perforación ha evaluado cerca de 1,5 kilómetros de esas vetas a profundidades aproximadas de 200 metros, mientras que el nuevo estudio IP buscará identificar anomalías de cargabilidad asociadas a sulfuros hasta unos 500 metros de profundidad.

La campaña contempla dos grillas IP en áreas separadas de vetas mineralizadas. El objetivo norte considera 10 líneas de 2,5 kilómetros cada una, sumando 25 kilómetros lineales, mientras que el objetivo suroeste incluye 6 líneas de 2 kilómetros cada una, para otros 12 kilómetros lineales. En total, el programa alcanzará 37 kilómetros lineales de levantamiento geofísico.

Carrizal muestra continuidad superficial y altas leyes históricas de cobre y oro

Entre los principales atributos del proyecto, Red Metal destacó la continuidad de los sistemas mineralizados. La empresa indicó que vetas individuales y labores mineras han sido mapeadas con extensiones de hasta 4,5 kilómetros, dentro de un conjunto superior a 12 kilómetros de vetas reconocidas y muestreadas.

En cuanto a muestreo superficial histórico, la compañía señaló que entre 1996 y 2025 se recopilaron 317 muestras de reconocimiento, de las cuales 178 arrojaron leyes sobre 1% de cobre y 128 superaron 2% de cobre. Entre los valores más altos reportados figuran 17,25%8,0% y 7,23% de cobre. Para oro, 81 de las 317 muestras registraron más de 0,5 g/t, mientras 19 muestras superaron 2,0 g/t, con máximos de 8,4 g/t7,0 g/t y 5,4 g/t de oro. La empresa advirtió que estas muestras superficiales son selectivas y no necesariamente representan toda la mineralización del horizonte muestreado.

La propia compañía también resaltó resultados recientes de superficie obtenidos en 2025, entre ellos muestras con 3,83% de cobre y 0,5 g/t de oro, además de otra con 2,91% de cobre y 1,9 g/t de oro, asociadas a afloramientos con antiguas excavaciones y presencia de óxidos de cobre.

Red Metal prepara segunda fase de perforación en Atacama

La presidenta y CEO de Red Metal, Caitlin Jeffs, afirmó que el trabajo realizado hasta ahora ha confirmado leyes destacadas de cobre y oro en más de 12 kilómetros de vetas dentro de la propiedad. Según explicó, la contratación del estudio IP representa el siguiente paso para preparar una segunda fase de perforación y avanzar en la demostración de la extensión total del sistema mineralizado.

De acuerdo con el plan de la compañía, los próximos pasos en Carrizal incluyen interpretación estructural y geológica mediante magnetometría para mapear zonas con magnetita, vetas IOCG, brechas y skarns relacionados. A ello se sumará la integración de modelos 3D de cargabilidad y resistividad derivados del IP, junto con interpretación estructural asistida por LiDAR, con el fin de refinar el diseño de nuevos sondajes.

Red Metal sostuvo que la combinación de información estructural, muestreo superficial e indicios de mineralización sulfurada en profundidad permitirá mejorar la confianza en los blancos de perforación, tanto para expandir sectores ya perforados como para desarrollar nuevas áreas objetivo.

Con este nuevo programa geofísico, la minera busca seguir posicionando a Carrizal como uno de sus activos clave en Chile, dentro del cinturón IOCG de la Cordillera de la Costa, en una etapa donde el foco está puesto en convertir la evidencia superficial e histórica en blancos más robustos de exploración profunda.