La Superintendencia de Salud dio a conocer los resultados del proceso de Adecuación Precio Base (APB) 2026, fijando un escenario acotado para las alzas de las isapres, donde ninguna podrá superar el techo de 3,5% definido por el Indicador de Costos de la Salud (ICSA), junto a un segundo control basado en la verificación de costos reales de cada institución.
El superintendente Fernando Riveros explicó que el mecanismo opera con un «doble techo» que busca proteger a los afiliados. «Este proceso funciona con dos límites, que operan simultáneamente y que tienen por finalidad proteger a las personas afiliadas. El primero es el ICSA: este es el techo de 3,5% que ninguna Isapre puede superar. El segundo es la verificación individual», afirmó.
Según detalló, este segundo componente obliga a cada aseguradora a justificar sus alzas en base a sus costos operacionales. «Si no lo demuestran, sólo pueden adecuar hasta lo que sus costos reales acrediten. Si sus costos verificados superan el 3,5%, igual opera el techo», añadió, enfatizando que «las personas pueden estar seguras que siempre pagarán el menor valor posible».
Tres isapres topadas por el techo y otras con ajustes acotados
De acuerdo con los resultados, Banmédica, Vida Tres y Cruz Blanca presentaron costos verificados superiores al límite, pero quedaron igualmente restringidas al 3,5%, evidenciando la aplicación directa del techo del ICSA.
En contraste, Colmena y Esencial deberán aplicar alzas menores a las inicialmente propuestas, luego de que la verificación de la autoridad determinara costos inferiores. En el caso de Colmena, el ajuste se limitó a 2% (desde un 2,2% propuesto), mientras que Esencial quedó en 2,1%.
Isalud, en tanto, podrá aplicar un incremento de 3,2%, equivalente a su propuesta, pese a que sus costos verificados alcanzaban el máximo permitido. En este caso, prevaleció el menor valor entre ambas referencias.
Por otro lado, Consalud y Fundación Banco Estado no podrán realizar ajustes debido a que registraron costos negativos, mientras que Nueva Masvida decidió no aplicar alzas por motivos comerciales. Cruz del Norte, en tanto, no participa del proceso al operar únicamente con planes grupales.
ICSA se explica por presión en prestaciones y caída en subsidios
El ICSA 2025, base del proceso, se fijó en 3,5% y refleja una combinación de factores: un aumento de 9,1% en los costos por prestaciones de salud y una caída de 11,6% en los gastos por subsidios de incapacidad laboral (SIL). El resultado neto de ambas variables determinó el techo vigente para las alzas.
Riveros subrayó que el rol de la Superintendencia no es definir incrementos, sino fiscalizarlos. «La Superintendencia no sube precios ni ordena adecuaciones. La decisión de modificar el precio base es de responsabilidad exclusiva de cada Isapre», sostuvo.
Afiliados podrán reclamar y cambiarse hasta fines de mayo
Las isapres tienen plazo hasta el 31 de marzo de 2026 para notificar las eventuales alzas a sus afiliados, quienes luego podrán ejercer sus derechos hasta el 31 de mayo, incluyendo cambiarse de plan o desafiliarse. El silencio se considerará como aceptación de la adecuación.
Asimismo, los afiliados podrán reclamar ante la Superintendencia si se les informa un alza superior a la autorizada, si no reciben notificación, si tienen menos de un año en el plan o si las alternativas ofrecidas no son equivalentes.
El ajuste de precios comenzará a regir a partir de junio de 2026.