El Coordinador Eléctrico publicó la auditoría técnica a la línea Cardones–Polpaico. El informe identifica riesgos climáticos, brechas de trazabilidad y recomendaciones para fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico.
El Coordinador Eléctrico Nacional dio a conocer los resultados de la auditoría técnica realizada a la línea de transmisión 2×500 kV Cardones–Polpaico, infraestructura estratégica para el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) que conecta el norte y centro del país y permite el transporte de grandes volúmenes de energía, incluyendo generación renovable proveniente de zonas con alta disponibilidad de recursos solares y eólicos.
La revisión fue ejecutada por la consultora independiente Proingesa, tras un proceso competitivo iniciado en 2025, con el objetivo de evaluar el estado técnico, los planes de mantenimiento y la integridad operacional de la línea operada por ISA Interchile, luego de una serie de eventos e indisponibilidades registradas en los últimos años. Según el informe, estas situaciones llevaron al Coordinador a analizar posibles incumplimientos asociados a los índices de indisponibilidad establecidos en la Norma Técnica de Seguridad y Calidad de Servicio (NTSyCS).
La auditoría revisó antecedentes de diseño, mantenimiento, inspecciones visuales, termografías, monitoreos con drones, inspecciones de vano y registros de fallas ocurridas entre 2019 y 2025. Entre los principales hallazgos, el documento identifica riesgos asociados a eventos climáticos severos, particularmente en el sector de La Dormida, además de una serie de oportunidades de mejora relacionadas con la gestión documental y la trazabilidad de las actividades de mantenimiento.
Infraestructura clave para la seguridad del sistema
La línea Cardones–Polpaico entró en operación en 2019 y constituye uno de los ejes estructurales del SEN. Con una extensión superior a los 750 kilómetros entre las regiones de Atacama y Metropolitana, la infraestructura fue diseñada para transportar hasta 1.700 MVA por circuito, fortaleciendo la integración eléctrica nacional y facilitando el ingreso de energías renovables al sistema.
Debido a su relevancia sistémica, cualquier indisponibilidad de esta infraestructura puede generar impactos significativos sobre la operación del sistema eléctrico, razón por la cual el Coordinador decidió profundizar el análisis técnico de su desempeño y programas de mantenimiento.
Brechas en planificación y trazabilidad
Uno de los aspectos destacados por la auditoría apunta a que, si bien ISA Interchile dispone de un modelo corporativo de gestión del mantenimiento, no se identificó un documento único que consolide de manera explícita un plan específico de mantenimiento para la línea auditada, incluyendo actividades, periodicidades, criterios de priorización y mecanismos de seguimiento.
El informe también señala dificultades para vincular de forma directa los registros operacionales con los reportes técnicos de respaldo, debido a problemas de codificación y trazabilidad documental. Según Proingesa, esta situación limita la capacidad de verificar integralmente la planificación y seguimiento de las intervenciones realizadas sobre la infraestructura.
No obstante, la auditoría reconoce que existen evidencias de ejecución de actividades de mantenimiento, incluyendo inspecciones periódicas, termografías, monitoreo con drones y trabajos asociados a servidumbres y accesos.
Recomendaciones para fortalecer la confiabilidad
A partir de los hallazgos identificados, el Coordinador Eléctrico solicitó a Interchile implementar medidas orientadas a fortalecer la confiabilidad operacional de la instalación y mejorar su desempeño frente a contingencias.
Las recomendaciones consideran acciones inmediatas para abordar riesgos detectados, junto con mejoras estructurales en los procesos de mantenimiento, gestión de activos y trazabilidad de información. El objetivo es reforzar la seguridad operativa de una infraestructura considerada crítica para la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.