La estrategia comunicacional del gobierno del presidente José Antonio Kast, diseñada para explicar el alza de los combustibles, terminó generando su primer gran conflicto político y comunicacional, tras la difusión de piezas oficiales que aludían a un supuesto “Estado en quiebra”.
Las publicaciones, difundidas en redes sociales del Ejecutivo, buscaban atribuir el incremento en los precios de la bencina y el diésel a la situación fiscal heredada. En ellas se señalaba: “¿Por qué no podemos bajar el precio de la bencina con el Mepco? Porque nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra”.
Sin embargo, el mensaje generó críticas transversales y fue posteriormente eliminado de las plataformas oficiales.
Descoordinación interna y rectificaciones
Lo que inicialmente fue planteado como parte de una ofensiva comunicacional, escaló rápidamente a un error reconocido dentro del propio Ejecutivo. Según trascendió, el concepto fue impulsado desde el denominado “Segundo Piso”, bajo la asesoría del estratega Cristián Valenzuela, quien asumió públicamente la responsabilidad por la equivocación.
La situación se agravó cuando el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se desmarcó de la expresión, afirmando que “jamás” utilizaría el concepto de quiebra para referirse a la situación económica del país, precisando que se trata de un “deterioro fiscal”.
A esta postura se sumó la presidenta del Banco Central de Chile, Rossana Costa, quien también descartó que la economía nacional se encuentre en una situación de quiebra, debilitando aún más el relato inicial del Gobierno.
Reacciones políticas y presión institucional
El episodio derivó en un conflicto institucional luego de que la Contraloría General de la República de Chile solicitara explicaciones formales al Ejecutivo. A través de un oficio, su titular, Dorothy Pérez, pidió a la ministra vocera, Mara Sedini, detallar las circunstancias de la publicación en un plazo de cinco días.
Desde la oposición, las críticas apuntaron al tono del mensaje. La presidenta del Partido Socialista de Chile, Paulina Vodanovic, llamó al Gobierno a abandonar el lenguaje de campaña, mientras que el diputado Raúl Soto exigió mayor responsabilidad en las comunicaciones oficiales.
No obstante, los cuestionamientos también surgieron desde el oficialismo. El diputado Diego Schalper y el senador Javier Macaya coincidieron en calificar el mensaje como “desafortunado”.
Impacto en la agenda y caída en encuestas
El conflicto ocurre en medio del aumento en los precios de los combustibles y marca el fin del periodo inicial de respaldo ciudadano al Ejecutivo. Según la encuesta Cadem, el Gobierno registra un 47% de aprobación y un 49% de desaprobación, evidenciando una caída significativa en pocas semanas.
En tanto, el sondeo de Panel Ciudadano UDD muestra un 42% de aprobación y un 48% de rechazo, reflejando una tendencia similar.
Desde el oficialismo, el presidente del Partido Republicano de Chile, Arturo Squella, defendió al mandatario, señalando que es capaz de adoptar decisiones impopulares que, a su juicio, serán positivas a largo plazo.
Incidente en redes sociales
En paralelo a la controversia, la Presidencia informó la intervención de las cuentas oficiales del mandatario en redes sociales. Durante la madrugada, desde la cuenta personal de José Antonio Kast en X se publicó un mensaje ofensivo contra el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, el cual posteriormente fue eliminado.
El Ejecutivo confirmó que se trató de una acción de terceros, iniciando las investigaciones correspondientes.
Fuente: biobio.cl