El precio del gas en los contratos de futuros del TTF neerlandés, considerado también de referencia europea, abrió también con una subida del 30% hasta los 69,50 euros (unos US$80).
En los últimos días se reportaron ataques contra campos petrolíferos del sur de Irak y de la región autónoma kurda del norte iraquí, lo que obligó a reducir la producción.
También Emiratos Árabes Unidos y Kuwait recortaron la producción en medio de los ataques iraníes contra sus territorios.
Los países del G7 estudian recurrir de forma coordinada a sus reservas estratégicas de petróleo para contener la escalada de precios. Una fuente del gobierno francés confirmó que esta opción será discutida en una videoconferencia de los ministros de Finanzas.
La Agencia Internacional de la Energía exige a sus miembros mantener reservas equivalentes a 90 días de importaciones.
«Impuesto sobre la economía global»
En tanto, el tráfico en el estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas consumidos a nivel mundial, se suspendió desde el estallido de la guerra, el 28 de febrero.
Con la perspectiva de que los precios de la energía se mantengan altos durante un largo periodo, se despertó el temor de una ola inflacionaria susceptible de impactar la economía global.
El presidente estadounidense, Donald Trump, minimizó el incremento en el precio del crudo frente a la importancia de eliminar «la amenaza nuclear de Irán».
«El aumento a corto plazo de los precios del petróleo, que caerán rápidamente cuando termine la destrucción de la amenaza nuclear de Irán, es un precio muy pequeño a pagar por la seguridad y la paz de Estados Unidos y del mundo» escribió Trump en su plataforma Truth Social.
«¡SOLO LOS TONTOS PENSARÍAN LO CONTRARIO!», agregó Trump.
No obstante, analistas alertaron de un impacto severo en la economía mundial.
«El choque más profundo se está extendiendo en la cadena productiva», afirmó Stephen Innes, de SPI Asset Management.
Según el experto, «el petróleo por encima de US$$100 no es solo el repunte de una materia prima. Se convierte en un impuesto sobre la economía global».