En el mes de enero de este año se comenzaron a viralizar registros de una ostentosa fiesta del 5.° aniversario del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama.
Esta situación provocó que el ministro de Educación, Nicolás Cataldo, solicitara la renuncia de Daslav Cristian Mihovilovic Pérez al cargo de director ejecutivo suplente de esta institución.
Ante este hecho, y durante la inauguración del Museo Regional de Atacama, el Presidente Gabriel Boric se refirió a la salida de Daslav Mihovilovic.
En ese contexto, Boric señaló que fue correcta la salida del exdirector del SLEP, a quien calificó como una persona “descriteriada”.
Daslav Mihovilovic rompe el silencio
Ante lo expresado por el presidente Boric, Daslav Mihovilovic Pérez, exdirector del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Atacama, emitió una declaración pública en la que defendió su gestión.
Aludiendo a que su renuncia al cargo fue voluntaria y no producto de un proceso sumarial, decisión que buscó resguardar la institucionalidad y permitir que las auditorías ministeriales avanzaran con transparencia.
Afirmando que la actividad del 5.° aniversario del SLEP Atacama, no se utilizaron recursos públicos y aclarando que el financiamiento provino de empresas privadas. Desmintiendo el uso de una limusina, señalando que se trató de una estrategia de marketing de la productora.
Además, y en relación a los dichos del presidente Boric, anunció la presentación de una querella criminal por injurias.
«Con fecha de 29 de enero, durante la inauguración del Museo Argenal de Atacama, el Presidente de la República, el señor Gabriel Boric Font, se refirió públicamente a mi persona descalificándome, tratándome como descriteriada y diciendo que me habrían echado del servicio local. Dichas afirmaciones no se ajustan a la realidad y han afectado gravemente mi honra. En razón de esto, presenté una querella criminal por injurias con el fin de que sea la justicia la que determine las responsabilidades correspondientes», afirmó Mihovilovic.
«Por cuanto ha existido un cuestionamiento público que se ha intensificado por la figura del señor Boric, quien, ahondando en descalificaciones personales y cuestionamientos directos que trascienden a lo profesional, en su rol como máxima autoridad nacional, ha maximizado e influenciado de manera indeterminada el alcance noticioso y los juicios de valor de la ciudadanía. Por esto, me he visto en la necesidad de aclarar los hechos, por cuanto hoy me pronuncio desde el respaldo que me brinda la Auditoría Ministerial y los antecedentes formales que presentará la Justicia en el marco de la querella antes señalada, no desde suposiciones, titulares o discursos populistas. La vida pública exige firmeza, pero también coherencia con lo que se es, se hace y se dice», sentenció.