Gobierno propone «salvataje» que permitiría a partidos en riesgo fusionarse para sobrevivir

Postergando la votación para este martes hasta total despacho, el Gobierno presentó una indicación en el proyecto de sistema político, para que los partidos en proceso de disolución se puedan fusionar con colectividades que hayan cumplido con el umbral en las últimas elecciones parlamentarias, en una especie de “salvataje”.

Esta medida, presentada por la ministra Segpres, Macarena Lobos, en la Comisión de Gobierno Interior, es una salida excepcional que se aplicará solo para los últimos comicios, y permitirá a partidos como Demócratas, el Partido Radical y la Federación Regionalista Verde Social, la sobrevivencia.

El requisito mínimo es haber tenido al menos un parlamentario electo, por lo que, por ejemplo, Amarillos no entraría en este artículo transitorio, que fue conversado en las últimas reuniones entre parlamentarios y el Gobierno a finales de febrero.

El salvataje a los partidos pequeños es la última carta del Ejecutivo para viabilizar políticamente el proyecto, que será despachado este martes y votado en la sala de la Cámara Baja mañana miércoles, para volver al Senado antes del cambio de mando.

El diputado radical Rubén Oyarzo explicó la propuesta y señaló que existen las condiciones políticas para despachar con amplio respaldo la mayoría de las disposiciones del proyecto.

Una modificación clave fue cambiar el criterio de los partidos constituidos que pueden fusionarse con partidos en resolución. En simple, se sumó el criterio de tener al menos cuatro parlamentarios electos y de esta forma, partidos como el PPD y la DC van a poder fusionarse con partidos pequeños.

El diputado y presidente de la UDI, Guillermo Ramírez, comprometió los votos del gremialismo a favor de los elementos del proyecto de ley que ya están consensuados y dijo esperar que la iniciativa se despache el miércoles de la Cámara Baja.

Otro de los aspectos que ya destrabó parte del extenso debate es que se rebajaron la cantidad de firmas necesarias para la conformación de partidos políticos, de un 0,5 a un 0,3% del padrón electoral, considerando que la cifra inicial era una cantidad de firmas superior a la de todos los partidos vigentes en la actualidad.