La última Agenda Criteria reveló que la mayoría de los encuestados comparte la idea de que es posible ajustar el gasto del Estado sin perjudicar los beneficios sociales, en línea con lo planteado por el presidente electo José Antonio Kast.
De acuerdo al sondeo —aplicado entre el 24 y el 26 de febrero a 1.008 personas a nivel nacional— un 54% declara estar de acuerdo con la afirmación de Kast respecto de que es posible reducir significativamente el gasto público sin afectar los beneficios sociales. En tanto, un 25% se mantiene neutral y un 21% está en desacuerdo.
En coherencia con lo anterior, un 56% considera que sí es posible disminuir el gasto fiscal para reducir la deuda del Estado sin que ello impacte la calidad de los beneficios que entrega el Estado de Chile, mientras que un 28% se muestra neutral y un 16% rechaza esa idea.

Las cifras se dan en un contexto donde predomina una visión crítica sobre la administración de los recursos públicos: un 64% señala sentirse más identificado con la frase “el Estado gasta recursos de forma más bien ineficiente”, frente a solo un 16% que cree que estos se utilizan de manera eficiente. Un 20% declara no tener una posición clara al respecto.
Criteria: Urgencia y mecanismos para la reducción del gasto fiscal
Pese a la amplia percepción de ineficiencia, la urgencia de aplicar recortes divide opiniones. Un 45% está en desacuerdo con que sea urgente reducir la deuda y el gasto del Estado aunque ello afecte beneficios sociales, mientras que un 25% sí considera que se trata de una prioridad. El 30% restante se mantiene en una posición intermedia.
En cuanto a las fórmulas para ajustar el gasto, el respaldo se concentra en medidas asociadas al empleo público. Un 60% está de acuerdo con reducir el número de funcionarios y un 56% apoya bajar los sueldos en el sector público.

En contraste, existe bajo apoyo a recortes directos a la ciudadanía: solo un 13% respalda disminuir bonos y subsidios, y apenas un 9%, reducir el presupuesto destinado a programas sociales. Ambas alternativas concentran amplias mayorías en desacuerdo.
Evaluación presidencial y de gobierno
En paralelo, la aprobación del presidente Gabriel Boric sube un punto y alcanza el 33%, mientras que su desaprobación baja dos puntos, situándose en 58%.
La evaluación del gobierno se mantiene estable: la aprobación llega a 32% (un punto más que en la medición anterior) y la desaprobación permanece en 60%.

Evaluación del gobierno entrante
Respecto al mandatario electo, un 48% aprueba la forma en que José Antonio Kast está preparando su gobierno, lo que representa un alza de tres puntos en comparación con la medición previa.
En tanto, un 33% desaprueba su preparación —un punto menos que en febrero— y un 19% declara no tener una opinión formada.
