En localidades como Inca de Oro, en la comuna de Diego de Almagro, las calles quedaron cubiertas por corrientes de agua y barro.
Un intenso sistema frontal afectó a la Región de Atacama y provocó precipitaciones moderadas a fuertes que activaron quebradas y caudales, generando flujos de agua, inundaciones y la amenaza de aluviones en sectores de pampa, precordillera y cordillera.
En localidades como Inca de Oro, en la comuna de Diego de Almagro, las calles quedaron cubiertas por corrientes de agua y barro, rutas se vieron interrumpidas y los servicios básicos resultaron afectados.
Más de 240 personas fueron reportadas como afectadas y decenas debieron ser albergadas de manera preventiva, en un escenario que obligó al despliegue de equipos de emergencia para coordinar la respuesta y evaluar eventuales riesgos de remociones en masa en zonas altas.
Tras la emergencia registrada en Inca de Oro, las autoridades regionales se desplegaron en terreno para coordinar la respuesta y levantar información detallada de los daños.
El delegado presidencial regional, Rodrigo Illanes, destacó que “el rápido trabajo del municipio y la activación de sus planes permitieron que no hubiera una mayor afectación a las personas y que no tengamos ningún lesionado”.
La autoridad informó que el servicio eléctrico y el suministro sanitario fueron restablecidos durante la madrugada y la mañana, respectivamente, lo que permitió avanzar hacia la normalización de la localidad. Además, explicó que se inició el catastro de afectación, principalmente en viviendas, con el objetivo de activar los instrumentos de apoyo disponibles.
“Hoy nos hemos desplegado junto al gobernador, la municipalidad, el delegado provincial, el director de Senapred y la Secretaría Regional Ministerial de Desarrollo Social para iniciar el catastro de afectación, principalmente en viviendas, y así poder activar todos los instrumentos que dispone el Estado”, señaló Illanes.