Una decisión administrativa que duró apenas 48 horas mantiene tensionado el debate político y diplomático en torno al proyecto de cable submarino entre Chile y China, especialmente luego que se revelara que el ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, firmó el decreto que otorgaba la concesión a la iniciativa, pero el documento fue dejado sin efecto dos días después, en medio de revisiones técnicas y administrativas.
El pasado 27 de enero el secretario de Estado aprobó el decreto que otorgaba una concesión de Servicio Intermedio de Telecomunicaciones a la empresa CMI Chile SpA. El texto autorizaba la instalación, operación y explotación de un sistema de fibra óptica submarina que conectaría Hong Kong con Concón, en la región de Valparaíso, con una extensión cercana a los 19.873 kilómetros y una vigencia de 30 años.
El proyecto contempla una red con tecnología de multiplexación por división de longitud de onda densa (DWDM) y un sistema compuesto por repetidores —266 en aguas internacionales y 16 dentro de la Zona Económica Exclusiva chilena—, además de un cronograma que fijaba el inicio de obras en un mes, su término en 18 meses y el comienzo de operaciones en un plazo de 20 meses.
Según publica el matutino, la autorización, eso sí, se circunscribía exclusivamente a los componentes instalados en territorio nacional.
Sin embargo, el 29 de enero el acto administrativo fue anulado. De acuerdo con el mismo medio, la solicitud fue realizada desde la Subsecretaría de Telecomunicaciones por “razones de error técnico o en su tipeo”, a partir de un requerimiento del jefe de gabinete del organismo, Guillermo Petersen.
La situación abrió una nueva controversia en el Gobierno, especialmente porque la decisión coincidió con cuestionamientos políticos y el contexto de las sanciones de Estados Unidos en materia de visados a autoridades chilenas, lo que instaló dudas sobre eventuales presiones externas.
Desde el Ejecutivo, no obstante, han insistido en que la medida responde exclusivamente a la necesidad de profundizar el análisis del proyecto. De hecho, Cancillería señaló que la iniciativa sigue en etapa de evaluación y que la anulación buscó reunir mayores antecedentes antes de continuar con su tramitación.
El canciller Alberto van Klaveren explicó que el decreto aún no ha sido enviado a la Contraloría General de la República, ya que el proyecto permanece en una fase previa de revisión entre distintos organismos del Estado. En esa línea, desde La Moneda han recalcado que la tramitación de una iniciativa no implica su aprobación definitiva.
Por su parte, el ministro Muñoz afirmó que no existe ningún cambio de criterio respecto de lo informado previamente y que la firma del decreto fue revertida precisamente para continuar el proceso de análisis del proyecto de cable con China. También indicó que, aunque la empresa ya habría subsanado algunas observaciones, el proyecto aún debe cumplir etapas administrativas antes de que se adopte una decisión final.
Así, el Ejecutivo sostiene que la eventual concesión del cable submarino —que busca reforzar la conectividad digital entre Asia y Sudamérica— sigue bajo estudio y que su futuro dependerá de evaluaciones técnicas y regulatorias.