Chile-China Express: qué sabemos hasta ahora del cable submarino que provocó las sanciones de EEUU

El pasado viernes, el Gobierno de Estados Unidos anunció la revocación de las visas de tres funcionarios chilenos tras acusarlos de participar en actividades que vulneran la seguridad regional. Aunque en un principio no se detallaron nombres ni las causas específicas de dicha medida, más tarde se confirmó que la sanción responde al proyecto Chile–China Express (CCE).

El comunicado inicial del gobierno norteamericano apuntó a que los funcionarios acusados “con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio”.

Lo cierto es que durante el último año hubo conversaciones para la instalación de un cable submarino de fibra óptica que conecte Valparaíso con Hong Kong, el cual contaría con velocidades de hasta 16 terabits por segundo por fibra.

A diferencia de otros proyectos, como el cable Humboldt en que el Gobierno trabaja activamente en colaboración con Google, el proyecto Chile–China Express ha avanzado de forma relativamente discreta. Esto es lo que sabemos hasta ahora.

Chile–China Express: un cable de fibra óptica de Valparaíso a Hong Kong

En julio de 2025, la empresa Inchcape Shipping Services (ISS) habría presentado a Puerto Valparaíso los avances en el proyecto de instalación de un cable submarino que conecte nuestro país con el gigante asiático.

Según recogió el medio especializado Portal Portuario, Víctor Oelckers, gerente general de Inchcape Shipping Services, manifestó que el proyecto Chile–China Express es fundamental para la autonomía digital de Chile, dado que “mejora la conectividad de Chile en Internet. Hoy día Chile es totalmente dependiente de Estados Unidos, los únicos cables que tenemos de fibra óptica submarina para conectarnos al mundo dependen de Estados Unidos. Esto permitiría ampliar la cobertura y disminuir el riesgo en caso de que le pasara cualquier cosa a esos cables”.

En dicha reunión habría estado presente Franco Gandolfo, Gerente General en Empresa Portuaria Valparaíso, y representantes de China Mobile International UK Limited, empresa que luego constituyó una sociedad por acciones llamada CMI Chile SpA. Entre sus objetivos está “la prestación de todo tipo de servicios de telecomunicaciones, incluyendo servicios de aterrizaje de cables submarinos, servicios de telecomunicaciones internacionales, servicios de red en la nube y centros de datos”, entre otros.

A continuación, puedes observar un mapa de los cables submarinos actuales, incluyendo algunos que están en proceso, como el Hainan–Latin America–Africa Information Express (Halaihai).

Chile-China Express

El rol del Gobierno de Chile en el proyecto

Según explicó Jorge Heine, exembajador chileno en China, para CNN, el proyecto del cable submarino “es de larga data. Lo presenté yo junto con el subsecretario Pedro Huichalaf, entonces subsecretario de Telecomunicaciones, al gobierno chino en enero del año 2016″.

“La sanción que se está aplicando no es por una medida de política pública. Lo que hay son estudios que se están realizando, puesto que el Gobierno de Chile no ha tomado una decisión al respecto”, aseguró al citado medio.

Algo similar es lo que planteó el subsecretario de Telecomunicaciones Claudio Araya, quien en conversación con El Mercurio, según rescató Emol, señaló que “el interés viene de las empresas. El Estado de Chile no está involucrado en su desarrollo; lo que hace es autorizar o no que se ejecute, y ese es el análisis que se está terminando”.

Respecto a la autorización del proyecto, mencionó que “si se cumplen los requisitos, normalmente estos trámites se autorizan. Nosotros no tomamos en cuenta variables políticas, sino técnicas (…) Si cumplen con los elementos técnicos, el cable debería autorizarse”. Por último, consultado por cuándo se tendría la respuesta, señaló: “Yo creo que nosotros estamos a semanas de saberlo, en ningún caso meses, porque la concesión se solicitó en noviembre. Y ya se hicieron las observaciones. Estamos en la recta final”.

“Un proyecto incómodo”

La discusión en torno al Chile-China Express no pasó desapercibida en el mundo político, al menos no para el senador por la región de Magallanes, Alejandro Kusanovic (IND, ex REP), quien en ese mismo mes de julio publicó una columna en El Líbero titulada “Cable China-Chile: un proyecto incómodo”, donde aseguró que “la forma en que se ha promovido este proyecto contraviene principios básicos de prudencia. Avanzar sin un consenso político amplio ni una discusión pública rigurosa resulta imprudente”.

El legislador también apuntó a que “lo que parte mal, termina mal. Si China, o cualquier otra potencia, desea invertir en Chile, las puertas están abiertas, pero bajo reglas claras y con absoluto respeto a nuestra soberanía, alianzas históricas e institucionalidad democrática”.

A comienzos de febrero de este año, en conversación con Infobae, Kusanovic, reiteró que la información sobre el proyecto “es fragmentaria y opaca. No hay certezas sobre el avance real. He exigido explicaciones y existen otros parlamentarios alertas, aunque el Gobierno evita dar definiciones públicas”.

“Cables submarinos chinos redundantes”

El pasado 12 de febrero, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, sostuvo reuniones con las autoridades del Gobierno para discutir el asunto, considerado no solo como un tema comercial, sino de seguridad nacional. “La ministra Delpiano y yo conversamos a fondo sobre los riesgos que vemos en cables submarinos chinos redundantes, cuando Chile ya cuenta con Humboldt”, señaló en una publicación de su cuenta de X.

En una línea similar, según consignó Ex-Ante, hace algunas semanas se sostuvo un encuentro entre el embajador chileno en EE.UU., Juan Gabriel Valdés, y altos funcionarios del Departamento de Estado. En dicha instancia, estos habrían reiterado la fuerte molestia del país norteamericano con el proyecto de cable submarino.

Actualmente, no existe una conexión directa y consolidada mediante cable submarino entre Asia y Sudamérica. El tráfico suele cursar principalmente por Norteamérica o, alternativamente, desde la costa este vía océano Atlántico. En ese sentido, otros proyectos, como el Humboldt o el Halalhai, también buscan establecer una ruta directa transpacífica.