En último gabinete Boric llama a «darse la mano» por Sala Cuna y responde a «agoreros» por viviendas

A 26 días del cambio de mando y con solo una semana legislativa real por delante, el presidente Gabriel Boric usó su último consejo de gabinete en el Palacio de La Moneda para algo más que despedirse: presionó por la aprobación del proyecto de Sala Cuna, defendió el cumplimiento de la meta de 260 mil viviendas y ordenó a sus ministros garantizar un “traspaso impecable” al gobierno entrante de José Antonio Kast.

En medio de recriminaciones cruzadas con la oposición y tensiones con el Ejecutivo que asumirá el 11 de marzo, el mandatario destacó logros sociales, pero también hizo emplazamientos políticos.

La cita en el salón Montt Varas, tuvo un detalle: de los 24 ministros que integran el gabinete, asistieron 23. Nicolás Grau no estuvo presente y no fue reemplazado.

“Hoy nos reunimos en este último consejo de gabinete”, partió señalando Boric, antes de subrayar que “queda muchísimo trabajo” en cada repartición y que se debe seguir “firmes hasta el 11 de marzo a mediodía”.

Presidente Boric encabeza su último consejo de gabinete

Uno de los primeros énfasis estuvo en la temporada de incendios forestales. El Presidente reconoció que el desafío sigue abierto: “Queda mucho por hacer y quiero que estén todos muy enfocados en sacar adelante esto”.

Luego de eso, Boric instruyó a sus ministros a asegurar un traspaso ordenado con la próxima administración y pidió “entregar toda la información que sea necesaria” para garantizar un “traspaso de mando durante esta semana que esté a la altura de lo que el pueblo de Chile merece”.

El énfasis se produce en medio de diferencias con el gobierno entrante, encabezado por José Antonio Kast, particularmente por el estancamiento del proyecto de Sala Cuna en el Congreso.

Sala Cuna y CAE: presión en la recta final

El proyecto de Sala Cuna se transformó en el principal punto de fricción entre La Moneda y la oposición en las últimas semanas. En el consejo, Boric llamó a “darse la mano entre todos y sacarlo adelante” y sostuvo que “ya ha sido mucho tiempo de recriminaciones cruzadas”.

“Tenemos una oportunidad para hacerlo. Existe consenso técnico para hacerlo. Acá, de parte del Gobierno, hay voluntad política para sentarse a conversar”, afirmó, apuntando a que el proyecto pueda aprobarse en los primeros días de marzo.

En la misma línea, pidió avanzar en el fin del CAE y en un nuevo sistema de financiamiento de la educación superior: “Si hay voluntad política, podemos sacarlo adelante. Nosotros la tenemos”, dijo, instalando que la traba no está en el Ejecutivo.

Vivienda: respuesta a los “agoreros”

Otro momento enfático llegó al abordar la meta de 260 mil viviendas sociales comprometidas durante su gobierno. “Ya falta poquito para lograr la meta de las 260.000 viviendas”, señaló, destacando el trabajo del ministro Carlos Montes recorriendo el país para empujar el plan habitacional y apuntando a los “agoreros”, todos quienes anticiparon que el compromiso no se cumpliría:

“Pese a que muchos agoreros no nos creyeron en diferentes momentos, vamos a lograr la meta y 260.000 familias van a tener viviendas sociales entregadas por nuestro gobierno”, aseguró.

“Muchas veces las discusiones de las políticas públicas se pueden dar a través de los medios o en peleas con la oposición, pero al final eso es hojarasca y lo que queda es la felicidad de ese niño que está jugando en la plaza de una vivienda entregada”, añadió.

Los anuncios finales

Finalmente, Boric enumeró tareas en curso: la implementación de la primera fase del plan de vacunación 2026 por parte del Ministerio de Salud, la coordinación del Ministerio de Transportes ante el retorno masivo de veraneantes y, especialmente, el inicio del año escolar, que anunció, lo inaugurará en Juan Fernández, donde se logró iniciar la construcción de la escuela destruida por el tsunami de 2010. “Estamos saldando ahí una deuda con una generación”, afirmó.

Con ese anuncio, el Presidente cerró su intervención reiterando que, más allá del 11 de marzo, seguirá trabajando “desde donde nos toque estar” por el país.

Aunque se trató del último consejo de gabinete de su administración, el cierre no implica un repliegue inmediato. Con casi un mes por delante hasta el 11 de marzo, el Ejecutivo aún enfrenta definiciones políticas clave, especialmente en el Congreso, donde proyectos como Sala Cuna y el nuevo sistema de financiamiento de la educación superior siguen abiertos y con margen acotado para su despacho.