Joven agricultor en Copiapó se abre paso con producción de plantines

*Obtuvo un invernadero por INDAP a través de concurso especial para jóvenes rurales del programa desarrollo de inversiones.
*El proyecto de enmarca dentro del apoyo a juventudes rurales que son esenciales para el crecimiento sostenible del mundo rural.
En menos de un año la vida de Camilo Medina (29) joven agricultor y emprendedor en Copiapó se transformó por completo. Pasó de vendedor de maquinarias e insumos de riego a producir sus propios plantines de lechugas, pimentones y acelgas. En este breve tiempo ha demostrado que con pasión, dedicación y el respaldo adecuado es posible hacer una diferencia en la agricultura que tenga impacto y significado en su comunidad y para su familia.
«Estoy muy contento en estos momentos buscando consolidarme como agricultor de hortalizas ya que es un proceso lento y requiere la validación de los propios agricultores de la comuna. A mi me conocía mucha gente por el trabajo de vendedor que tenía en una empresa pero nadie conocía mis plantines así que ha sido un desafío grande darme a conocer a la gente a lo largo de estos meses. Los agricultores acá están acostumbrados a trabajar con plantas de otros lugares y siempre en el año están con mermas en sus producciones. La ventaja de mis plantas es que están más adaptadas al clima de Copiapó y estamos en esa fase de que el agricultor pueda entender estas ventajas de mis productos».
Programa de apoyo a juventudes rurales
La realidad y las ganas de Camilo fueron gravitantes para que pudiese acreditarse como usuario de INDAP en el programa de asesoría técnica especializada SAT en hortalizas. Hoy además gracias al programa de desarrollo de inversiones modalidad jóvenes (PDI) fue beneficiado con un moderno invernadero para su otro gran sueño que es la producción de hortalizas bajo hidroponía.
«El Gobierno del Presidente Boric está haciendo un esfuerzo muy importante en jóvenes rurales coherente con la Política Nacional de Juventudes Rurales de Chile lanzada en julio pasado que establece el acceso de recursos a nuestros jóvenes permitiéndoles lograr una autonomía económica además del acceso al agua y a la tierra. El ejemplo de Camilo es el que queremos que otros jóvenes como él sigan para disminuir las brechas de migración campo ciudad, que se integren en cadenas productivas y comerciales porque queremos seguir viendo una agricultura sostenible en el tiempo», señaló Paola Torres González, directora regional de INDAP.
«La verdad siendo bien objetivo es que no me soñé en tan poco tiempo poder recibir un apoyo en inversiones como este invernadero…de verdad estoy muy agradecido de quienes creyeron en mi proyecto. En una primera etapa voy a producir cilantro hidropónico pero no descarto ampliar a otras variedades como tomates o lechugas. Añade, «INDAP se transformó en un aliado y apoyo fundamental, no sólo por la inversión del invernadero y un pequeño sistema de riego por nebulización, sino por darme la posibilidad hace poco de integrar otro programa que tiene que ver con producir más con menor impacto al medioambiente como el programa transición hacia una agricultura sostenible, TAS, que te entrega herramientas para realizar mejores prácticas agrícolas amigables con el entorno».
Primeras acuerdos
Hace poco más de un mes en plena etapa por dar a conocer su negocio Camilo recibió otra gran noticia «acabamos de cerrar la primera entrega masiva de mis plantines a la fundación Prodemu, y puedo decir que logré un muy buen acuerdo que se extenderá por un tiempo prolongado que va a beneficiar a varios grupos de mujeres agricultoras en Copiapó  Caldera y Tierra Amarilla. Eso – agrega- me tiene muy contento de cara  al futuro porque me validar el proyecto y me permite hacer ventas más seguras porque es super difícil encontrar poderes de compra o alianzas estables hoy en día en que la confianza y la lealtad hay que ganárselas a pulso y trabajo como se dice».
Hoy también Camilo a su temprana edad se da tiempo para reflexionar sobre su vertiginoso recorrido. «La verdad son muchos sentimientos todos positivos que tengo hoy por lo que hago y por lo que tengo. Me gustaría poder hacer que en muchos jóvenes como yo se les prendiera esa ampolletita de la agricultura e hicieran un cambio radical en sus vidas para dedicarse al agro  que es una actividad tan noble y que contribuye a la sostenibilidad de las comunidades».