SAG y productores frutícolas afinan trabajo para erradicar polilla de la vid

Lobesia

Estrechar el trabajo en conjunto y colaborativo con miras a declarar a la región como libre de la plaga Lobesia botrana (polilla del racimo de la vid) en un futuro próximo, fue el propósito del encuentro que sostuvo esta semana el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, con los principales representantes de la Asociación de Productores y Exportadores Frutícolas del Valle de Copiapó, APECO.

En la reunión, encabezada por el director regional del organismo público, Juan Carlos Valencia, y la presidenta de la agrupación comercial, Lina Arrieta, se exploraron además caminos para concretar estudios científicos que permitan tener certeza del comportamiento biológico del insecto en Atacama, dada las características geográficas y climatológicas de la región.

Al respecto, Valencia señaló que la plaga “no se ha establecido en Atacama, al contrario de otras zonas, y solo cada año se reporta el hallazgo de insectos aislados en sectores urbanos, detectados por nuestros sistemas de vigilancia, lo que podría indicar que la polilla no tiene la capacidad para sobrevivir en la región dada sus particularidades climáticas”.

Valencia señaló que esa condición se ha mantenido desde el inicio del programa de control de Lobesia botrana en 2008, “por lo que de alguna manera la región de Atacama tiene una condición distinta, y la idea es trabajar en forma conjunta con los privados para maximizar o poner en valor esa condición distinta, y poder ojalá en el futuro declarar a Atacama como zona libre”.

Destacó que por ello es relevante contar con estudios científicos que pudieran validar algunas apreciaciones que el SAG tiene respecto del comportamiento del insecto en el territorio. Para ello, indicó que junto a APECO definirán el tipo de investigaciones a desarrollar y sus vías de financiamiento.

Por su parte, Lina Arrieta, manifestó que para APECO es de gran interés que la región sea declarada oficialmente como zona libre, y es por ello que esperan afianzar el trabajo conjunto con el SAG y el ministerio de Agricultura, de manera de compartir información técnica, conocer los programas que se desarrollan, y estar atentos a la evolución de la plaga.

La larva de la polilla provoca un daño directo al alimentarse de los racimos de uva, generando la pudrición y deshidratación de las bayas, situación que hace disminuir los rendimientos de las viñas.