Este martes, -y en línea con lo que era su plan estratégico de salida de Hispanoamérica-, la compañía de telecomunicaciones Telefónica dijo “adiós” a Chile, luego de 35 años.
En detalle, la empresa vendió el 100% de su filial en nuestro país a la francesa NJJ Holding y a Millicom Spain, por US$1.215 millones (unos 1.030 millones de euros).
Telefónica culmina su despedida de Chile
“Telefónica culmina su presencia en Chile tras 35 años marcados por innovación, expansión de la conectividad y un aporte decisivo al desarrollo digital que posicionó al país como referente regional en infraestructura tecnológica”, dijo en un comunicado.
La compañía ha informado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España que también ha pactado un pago adicional de US$150 millones (unos 126 millones de euros), condicionado a la posibilidad de que se den determinados eventos en el mercado de telecomunicaciones chileno.
Según lo comunicado al regulador español, al 31 de diciembre de 2025, Telefónica Chile poseía una deuda neta de 479 millones de euros.
En su texto de despedida, la firma española recordó su llegada al territorio nacional en 1990, tras adquirir la mayoría accionaria de la entonces Compañía de Teléfonos de Chile (CTC), asumiendo “el compromiso de acercar la comunicación a personas, empresas e instituciones a lo largo de todo el territorio nacional”.
La masificación de la telefonía fija y la conexión de localidades rurales, con hitos emblemáticos como Cachiyuyo, “marcaron el inicio de un proceso sostenido de integración territorial y social”, apuntó Telefónica.
Desde Telefónica Hispam, el CEO Alfonso Gómez dijo agradecer a todos los trabajadores de la telco, además de autoridades y organismos reguladores, afirmando que “Telefónica deja en Chile una operación robusta, una infraestructura moderna y una plataforma preparada para que el nuevo accionista continúe impulsando el desarrollo digital del país sobre bases sólidas”.
Una carrera por la telco española
En un principio, las negociaciones por la venta de Telefónica en Chile tuvieron como principales protagonistas a Entel y América Móvil -mexicana dueña de ClaroVTR-, donde ambas marcas se presentaron en forma conjunta para estudiar un posible acuerdo.
Sin embargo, luego se decidió por terminar la alianza y la compañía de Carlos Slim terminó por seguir pujando para quedarse con la operadora de Movistar. WOM también fue otro actor que participó del proceso.
Luego, las negociaciones siguieron su curso y ahí es donde Milicom surgió como un claro competidor de América Móvil en el proceso.
En el contexto de la salida de Telefónica en la región, esta firma -reconocida por la marca Tigo- ha sido la que más beneficio ha sacado, comprando las operaciones de la empresa de telecomunicaciones en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Colombia, Uruguay y Ecuador.
Ahora que ya se confirma la venta de Telefónica en Chile, queda la duda sobre qué pasará con el proceso de venta de su edificio corporativo, donde según reveló en su momento DF que Desarrollo País estaba analizando quedarse con la icónica construcción en forma de teléfono, y cuyo fin podría ser arrendarla a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) o a la propia Telefónica, mientras termina de afinar su salida.