La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) cerró en forma inédita con resultados financieros positivos por segundo año consecutivo, alcanzando utilidades por US$39,8 millones, de acuerdo con los estados financieros al 31 de diciembre de 2025.
La estatal informó además un resultado operacional de US$ 62,9 millones, lo que representa un resultado histórico para la empresa a nivel de las operaciones y no visto al menos en los últimos 15 años de gestión.
Este resultado es consecuencia de la estrategia de la estatal que viene impulsando desde hace dos años para lograr su estabilidad operacional y financiera, la que incluye el inicio del fortalecimiento de sus planteles productivos, el cese temporal de la Fundición Hernán Videla Lira y la disminución y renegociación de sus pasivos financieros.
El EBITDA alcanzado a diciembre 2025 fue de US$ 101,7 millones, el que comparado al EBITDA ajustado por el efecto de la venta en la participación de Quebrada Blanca y los ajustes por operaciones discontinuadas en el 2024, genera en el 2025 un mayor EBITDA de US$11,4 millones respecto al año anterior.
Al 31 de diciembre 2025, ENAMI tiene todos sus pasivos refinanciados a 3 y 5 años, mejorando la delicada situación de liquidez que tenía la empresa a principios del 2024. Del mismo modo se pasó de una tasa de interés promedio de 8.8% en el 2024 a 6.6% en el 2025, generándose un menor pago de intereses entre un período y otro de US$ 48,4 millones.
El patrimonio de la empresa ha experimentado un fortalecimiento relevante, aumentando de US$ 294 millones a diciembre 2024 a US$ 352 millones al cierre de 2025, vale decir un incremento patrimonial entre ambos períodos de US$ 58 millones (casi un 20%).
Al respecto, el vicepresidente ejecutivo de la estatal, Iván Mlynarz, recalcó que “hemos demostrado que es posible comprar, procesar, y vender los minerales de la pequeña minería sin pérdidas. Los números rojos son parte del pasado, la ENAMI de hoy es una empresa que está estabilizada y mirando el futuro con tranquilidad”.
En este contexto, recalcó que “algunos atribuyeron los resultados financieros del año 2024 exclusivamente a la venta de nuestra participación en Quebrada Blanca. Hoy, que repetimos estos números azules, dirán que son menores a los del 2024. Pero tener resultados positivos por dos años seguidos no es casualidad. Este es un quiebre en la tendencia histórica de la empresa, gracias a la planificación, el trabajo bien hecho y la efectividad en la toma de decisiones”.