Carmona (PC) insta a reunión del oficialismo para abordar si se «ha agotado los espacios» de unidad

Sobre el quiebre al interior del oficialismo se refirió el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona.

La división del sector se agudizó el pasado viernes, con la reunión que el Socialismo Democrático sostuvo junto a la Democracia Cristiana y la Federación Regionalista Verde Social, sin el PC y el Frente Amplio. La instancia versó sobre la idea de conformar una coalición junto a la Falange, e incluso se abordaron ideas de nombres para bautizar a la alianza.

Carmona fue consultado si es que se hubiera imaginado que la coalición del Gobierno del Presidente Gabriel Boric iría a terminar así de dividido al fin del mandato.

«Para ser franco, no», sinceró. «Sí imaginaba que podían haber muchos intercambios bilaterales, multilaterales entre distintos partidos que tienen afinidades políticas y también con su espacio y trayectoria histórica, pero que eso llegara a ser factor de una inmovilidad…».

Si advirtió que «no quiero yo todavía asumir el concepto de crisis, mientras no haya un intercambio directo y presencial entre todos nosotros, ojalá todos juntos y si no será por bilaterales o multilaterales, para tener un registro de que dimensiones, qué cosa amerita terminar así las tareas que mantenemos como partidos de Gobierno».

En ese sentido, relevó que «las necesidades, las urgencias, las expectativas, los derechos alcanzados por el mundo popular y más sensible, bien vale hacer un gran esfuerzo en espacios comunes. Si se ponen otras cosas por delante, vamos a poner las identidades de cada uno, las actas de nacimiento (…) no ayuda».

En cuanto a las motivaciones del Socialismo Democrático para tomar distancia, Carmona reparó que «la verdad es que yo no tengo una explicación que sea concluyente e inequívoca. Tendría que trabajar con ideas especulativas y no me gusta eso».

«Por tanto yo espero que esta semana, como esto ya tiene espacio mediático nacional, como todos estamos siendo consultados por el mismo tema, tengamos la disposición de intercambiar y así sabremos decir exactamente de qué se trata, digamos, las motivaciones que cada uno tiene y si eso ha agotado los espacios de construcción de unidad», instó.

Si bien reconoció que «no tengo expectativas», en el cónclave oficialista, sí bregó porque «mejor abordemos el tema y el contenido, las argumentaciones que cada uno tiene, hagámoslo con respeto, fraternidad y poniendo siempre en el centro cómo esto no es un golpe que afecte una coordinación unitaria que ayude a que los derechos de la comunidad estén bien representados y esté garantizada la fiscalización de su implementación».