A partir de este martes 13 de enero, comienza a funcionar oficialmente el
Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, organismo especializado que reemplaza al Servicio Nacional de Menores (Sename), que ayer cerró de manera definitiva.
El cierre del Sename marca el término de una institución que por 46 años estuvo a cargo de la protección de niños, niñas y adolescentes en Chile y de aquellos jóvenes que han infringido la ley.
Este proceso de transformación comenzó en 2021, con la creación del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, cuyo objetivo fue asumir de manera exclusiva la protección de niños, niñas y adolescentes gravemente vulnerados en sus derechos.
Con ello, el Estado avanzó en la separación definitiva de las funciones de protección y de justicia juvenil, sentando las bases para una atención más especializada y focalizada.
Posteriormente, en enero de 2024, se inició en la zona norte del país el cierre gradual del Sename en su rol vinculado a la justicia juvenil, proceso que continuó en la zona sur a comienzos de 2025 y que concluye ahora en la zona centro.
Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil
Con este hito, las funciones que aún ejercía el servicio son traspasadas al Servicio Nacional de Reinserción Social Juvenil, entidad especializada y responsable de administrar y ejecutar las medidas y sanciones establecidas en la Ley N°20.084.
También tiene como misión la elaboración e implementación de políticas y programas que contribuyan a la modificación de la conducta delictiva y la reinserción social de los jóvenes.
En cuanto a la visión de la institución, esta busca ser «reconocida y posicionada nacional e internacionalmente». Además, detallan que «elabora, formula y ejecuta un conjunto de políticas altamente efectivas, con evaluaciones positivas y retroalimentación de sus procesos».
Lo anterior lo realizará a partir de «un enfoque integral de acción y un recurso humano altamente especializado, reconocido, comprometido y ético en la ejecución de su tarea«.
El Sename
Creado hace 46 años, el Sename fue el primer servicio público en Chile dedicado de manera integral a la niñez y la adolescencia, asumiendo tanto tareas de protección como de reinserción social.
Desde el mismo -ahora- ex organismo, señalan que «su trayectoria estuvo marcada por períodos complejos y también por importantes aprendizajes, reflejo de los desafíos estructurales que el país ha enfrentado históricamente en esta materia«.
La directora de Sename durante el 2024 y 2025, encargada de liderar el cierre del servicio, María Eugenia Fernández, señaló que «más allá de las distintas etapas que marcaron su historia, el cierre del Sename representa también un reconocimiento al trabajo de miles de funcionarias y funcionarios, así como de equipos colaboradores, que entregaron su compromiso y vocación al servicio de niños, niñas y adolescentes en situación de mayor vulnerabilidad».
«Estos 46 años de experiencia permitieron un crecimiento institucional cuyos aprendizajes han sido traspasados a la nueva institucionalidad, con el objetivo de seguir fortaleciendo la reinserción y el cumplimiento de los objetivos de la ley», agregó.
Polémicas del Sename
Durante su existencia, el Sename enfrentó varias polémicas: hubo denuncias por fallecimientos, exfuncionarios enfrentaron procesos judiciales y comisiones investigadoras.
En 2016, el exdiputado René Saffirio presentó ante la Comisión Investigadora Sename II el antecedente de que 185 menores a cargo de esa institución habían fallecido desde 2005.
Los cuestionamientos surgieron a raíz del caso de Lisette Villa, una menor de 11 años quien falleció en abril de 2016 en el Centro de Reparación Especializada de Administración Directa (Cread) Galvarino, en Estación Central. En 2021 el Cuarto Tribunal Oral en lo Penal de Santiago condenó a dos de las cuatro acusadas -las otras ex funcionarias fueron absueltas- por la muerte de la menor.
En 2021, la Fiscalía inició una investigación de oficio luego que en una dependencia de Providencia se escucharan gritos «de dolor y auxilio» por parte de un menor. Desde el Sename señalaron por ese entonces que, según la información que manejaban, el problema se había originado «por una situación familiar grave que afectó a uno de los niños».
En febrero de 2025, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó al Estado chileno por las malas condiciones de detención de adolescentes y la muerte de diez de ellos en un incendio en un centro de Puerto Montt, hecho ocurrido el año 2007.
«El Estado, pese a la posición particular de especial garante que detentaba respecto a la población privada de libertad en el Centro ‘Tiempo de Crecer’ de Puerto Montt, no tomó las medidas necesarias para prevenir el incendio del 21 de octubre de 2007, ni tampoco actuó con la diligencia debida frente al desarrollo del incidente», concluyó la CIDH en la sentencia.
La CIDH también declaró la responsabilidad del Estado por violaciones de derechos humanos vinculadas a las condiciones de privación de libertad en las que permanecieron 271 jóvenes que, en diversos periodos entre el 12 de junio de 2006 y el 24 de enero de 2009, estuvieron alojados en los centros de internación provisoria y régimen cerrado Lihuén, Antuhué, San Bernardo y ‘Tiempo de Crecer’, que estaban a cargo del Sename.