En Copiapó y Vallenar refuerzan control de plaga polilla del racimo de la vid

Producto de la detección temprana de insectos adultos en trampas, el Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, reforzará las medidas de control de la plaga polilla del racimo de la vid (Lobesia botrana), en dos puntos de las comunas de Copiapó y Vallenar, instalando dispositivos emisores de feromonas que afectan específicamente a este insecto.

 

Las labores se extenderán a contar de este sábado y hasta el día 22 de octubre, y en Copiapó se realizará en los alrededores de la intersección de calles Brasil y Unión, población Pedro León Gallo. En Vallenar, abarcará un sector aledaño a la esquina de las calles Padre Patricio Egan y León, en la Población Torreblanca.

 

La colocación de los emisores se realiza en árboles de domicilios y de las vías públicas, buscando prevenir el establecimiento del insecto en la región. Por ello, el director regional (S) del SGA, Carlos Guerrero, solicitó la colaboración de las y los vecinos para que inspectores/as puedan acceder a patios particulares, quienes deben estar debidamente identificados mediante credenciales.

 

“Queremos solicitar a las y los vecinos de las áreas circundantes, den las facilidades para que inspectores del SAG, debidamente identificados, puedan instalar estos dispositivos en los árboles, y también puedan acceder a los patios de domicilios para los mismos fines. Estos implementos deben dejarse en su lugar por varios meses para que cumplan su función de liberar esta feromona específica, la cual es inofensiva para las personas, los animales y plantas”, expresó la autoridad.

 

Los emisores liberan al ambiente una feromona específica que dificulta que las polillas se reproduzcan, no afectando a las personas, los animales y plantas, actuando solo en este insecto. Estos elementos vienen a reforzar la red de trampas que se mantiene anualmente instaladas en ambas comunas, para la vigilancia específica de esta plaga.

 

Guerrero agregó que cada año en la región se registran capturas de polillas del racimo de la vid en bajo número, en zonas urbanas y en menor medida en predios, tomándose medidas preventivas que buscan evitar que la plaga se desarrolle, mediante su detección temprana y oportuna.