El primer aumento de tasas de la Reserva Federal de Estados Unidos desde 2023 comenzó a repercutir en los mercados internacionales y Chile no quedó al margen. El organismo elevó ayer el tipo de interés en 25 puntos base, hasta un rango de 3,75%-4,00%.
Aunque el movimiento estaba ampliamente anticipado por los inversionistas, la señal de que las tasas podrían permanecer elevadas por más tiempo vuelve a presionar al dólar y al peso chileno.
El principal canal de impacto para la economía local es el tipo de cambio. Un dólar más fuerte encarece las importaciones y puede trasladarse gradualmente a los precios internos, en un escenario en que la inflación chilena todavía se encuentra por sobre la meta del Banco Central.
El efecto, sin embargo, no se limita al mercado cambiario. Las condiciones financieras internacionales también pueden repercutir sobre el costo del crédito, el precio de las materias primas y el margen que tiene el Banco Central para continuar ajustando su tasa de interés.
En ese contexto, los expertos consultados por Emol coinciden en que el dólar aparece como la primera vía de transmisión hacia Chile, aunque difieren en la magnitud que podrían alcanzar sus efectos sobre la inflación y en cuánto espacio tendrá la autoridad monetaria para seguir recortando tasas en los próximos meses.
Dólar y presión sobre el peso
Juan Ortiz, economista sénior del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), señaló que el mercado ya había incorporado el movimiento de la Fed. Sin embargo, sostuvo que la decisión igualmente se tradujo en «un fortalecimiento del dólar, medido a partir del dólar index y una depreciación del peso respecto al dólar en la jornada de ayer».
A su juicio, el efecto sobre los precios será acotado en el corto plazo. «Este escenario presiona los precios de los bienes transables, generando de esta forma un mayor costo de las importaciones de bienes de consumo y bienes intermedios», explicó, estimando una incidencia acotada sobre la inflación de septiembre y octubre.
Felipe Cáceres, analista de Mercados de Capitaria, destacó que el dólar llegó a los $959, su nivel más alto del año. Según planteó, para Chile la primera vía de impacto es el tipo de cambio, debido a los movimientos de capital hacia activos denominados en dólares.
Inflación y costo de importaciones
El fortalecimiento de la moneda estadounidense también puede generar presión sobre los precios de productos importados. Cáceres apuntó que «un dólar más caro encarece todo lo que Chile importa, desde combustibles hasta alimentos procesados, tecnología y medicamentos».
Maximiliano Gré, Financial Advisor Manager de Betterplan, coincidió en que una mayor fortaleza del dólar termina afectando al peso chileno. «Esta depreciación del peso tiende a traspasarse -de forma parcial y gradual- a los precios internos», afirmó.
En tanto, Jaime La Paz, analista de inversiones de Zesty, puso el foco en otro factor que actualmente incide sobre la inflación. «El impacto directo por tipo de cambio existe al encarecer importaciones, pero hoy el foco más sensible sigue siendo el petróleo», sostuvo.
El margen del Banco Central
El movimiento de la Fed también puede condicionar el espacio que tenga el Banco Central para reducir sus tasas. Si el peso continúa debilitándose, un recorte de la TPM podría agregar presión al tipo de cambio y, eventualmente, a la inflación.
Cáceres sostuvo que el instituto emisor enfrenta un escenario complejo entre una economía local débil y un dólar elevado. «Queda atrapado entre una economía débil que necesita estímulo y un tipo de cambio que no le da margen para darlo», planteó.
La Paz, en tanto, señaló que una Fed que mantenga tasas elevadas «podría darle menos espacio al Banco Central para recortar tasas con fuerza, aunque la actividad local débil sigue jugando en sentido contrario».
Para Ortiz, de todos modos, el efecto inflacionario asociado al movimiento cambiario debería ser acotado en los próximos meses. El impacto dependerá también de la evolución de otros factores externos, particularmente los precios de la energía.
El efecto no se limita al dólar. Cáceres también apuntó al cobre, debido a que un fortalecimiento global de la moneda estadounidense puede presionar a los commodities denominados en dólares.
En la bolsa local, La Paz identificó a banca y retail como sectores particularmente expuestos a las condiciones financieras, debido a su sensibilidad al crédito, el consumo y los costos de financiamiento.