Polémico proyecto Dominga inicia obras pese a dudas sobre su legalidad y reactiva ofensiva ambiental

Tras 13 años de disputas políticas, ambientales y judiciales, el polémico proyecto minero-portuario Dominga comenzó sus primeras obras en La Higuera, mientras Andes Iron busca un socio para financiar la iniciativa y organizaciones ambientalistas cuestionan la legalidad de su avance.

Luego de 13 años de una intensa disputa ambiental y política en tribunales, las primeras obras del proyecto minero-portuario “Dominga”, impulsado por la empresa Andes Iron, comenzaron en la comuna de La Higuera, en la región de Coquimbo.

En los próximos meses se ejecutará la apertura de tierra, acceso de caminos y el despeje de la zona donde se espera que estén los rajos mineros. Además, se inició el terminal de embarque, la planta desalinizadora y un campamento en Totoralillo Norte.

Inician primeras obras de polémico proyecto Dominga

El proyecto considera una inversión por encima de los tres mil millones de dólares y desde Andes Iron buscan un socio estratégico que aporte capital para desarrollar esta iniciativa.

El vocero gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Andes Iron, Francisco Villalón, indicó que desde el inicio del proyecto se consideró un socio estratégico para contribuir en la financiación y en el aporte a los mercados internacionales: “Queremos que sea un buen socio, que comparta nuestra forma de hacer minería”.

Organizaciones ambientales cuestionan legalidad del proyecto

La iniciativa, que se encuentra cercana a la reserva nacional pingüino de Humboldt en una zona de alta diversidad marina requiere de más de 150 permisos y tiene una duración proyectada de más de 20 años.

Allí, viven colonias reproductivas clave de pingüino de Humboldt, especie que actualmente se encuentra en peligro de extinción, lo que lo hace extremadamente vulnerable a cualquier perturbación. La zona ha estado en jaque en los últimos años debido a este proyecto minero que tendría un importante impacto ambiental en este archipiélago donde anidan los pingüinos.

El avance, sin embargo, continúa generando oposición entre los representantes de las organizaciones ambientalistas y pescadores.

La subdirectora ejecutiva de Oceana, Tania Rheinen, señaló que los que han trabajado en el archipiélago del Humboldt reconocen que el proyecto Dominga no es una realidad: “Por el momento, intentar instalar que el proyecto Dominga prácticamente podría construirse está muy lejos de ser una realidad”.

Mientras que la abogada de comunicaciones de pescadores y coordinadora general de ONG FIMA, Antonia Berríos, recordó que la iniciativa se encuentra cuestionada en su legalidad y que la Corte Suprema tiene conocimiento de ello: “El sometimiento a este procedimiento judicial no es por capricho o razones extrañas, es simplemente porque hay serios vicios de legalidad en la aprobación y posterior procedimiento judicial que hoy día mantendrían al proyecto en un estado precario y frágil”.

Por otro lado, hay un sector que considera que Dominga generará ingresos a la comunidad de La Higuera. El vicepresidente de la asociación comunal, Sergio Álvarez, indicó que existe un acuerdo donde se debería priorizar la mano de obra local.

A raíz de la prolongada sequía que afecta a La Higuera, la empresa asegura que entregará a la comuna una parte del agua de mar que será desalinizada para abastecer las faenas.

La iniciativa considera la extracción y procesamiento de hierro y cobre, además de la construcción de ductos, una planta desaladora y un terminal portuario desde donde se exportarían los minerales.