Salud bucal infantil mejora en Chile, pero persisten brechas: 63% de alumnos de colegios públicos tiene historia de caries

La salud bucal de los escolares chilenos ha mejorado en las últimas dos décadas, pero el avance no ha sido igual para todos. Así revelaron los resultados de la Encuesta Nacional de Salud Bucal Infantil realizada por Universidad de los Andes en conjunto con la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo de Chile (ANID).

La encuesta se aplicó en las 16 regiones del país, abarcando un total de 141 comunas y 322 establecimientos educacionales tanto rurales como urbanos, públicos, subvencionados y privados. En total, se examinaron 2.486 escolares en sus propios establecimientos, entre agosto del 2024 y diciembre 2025.

El estudio sobre caries en niños de primero básico reveló que la prevalencia de historia de caries pasó de 70% en 2007 a 55% en 2025 (-15%), lo que equivale a unos 122 mil niños y niñas que han sufrido al menos una lesión en sus dientes.

La disminución también se observa en la cantidad de piezas afectadas: mientras en 2007 los escolares presentaban, en promedio, 3,7 dientes temporales afectados, actualmente el indicador llega a 2,3.

Sin embargo, el estudio evidenció que detrás de la mejora del promedio nacional persisten importantes diferencias según el tipo de establecimiento al que asiste el alumno. En los colegios públicos el 63% de los escolares presenta historia de caries, cifra que alcanza el 55% en los establecimientos particulares subvencionados y que baja a 29% entre quienes asisten a colegios particulares pagados.

La brecha también se refleja en el número de dientes afectados: los estudiantes de establecimientos públicos tienen en promedio 2,9 dientes temporales con historia de caries, frente a 2,3 en los subvencionados y solo 0,8 en los particulares pagados.

Una diferencia similar se observa entre zonas urbanas y rurales. En estas últimas, la prevalencia alcanza el 61%, mientras que en el sector urbano llega al 54%.

37 mil con alta historia de caries

 

El estudio también muestra que la enfermedad no se distribuye de manera homogénea. El tercio de los escolares que concentra la mayor carga de caries presenta, en promedio, seis dientes temporales con historia de la enfermedad. De hecho, el 17% de los escolares tiene seis o más dientes temporales afectados, lo que representa aproximadamente 37 mil niños y niñas de primero básico.

Al considerar específicamente las lesiones que no han recibido tratamiento, el 42% de los escolares presenta al menos una caries de este tipo en la dentición temporal.

«Aunque la mayor carga se encuentra a esta edad en los dientes temporales, ya existen niños con lesiones en dientes que deberían acompañarlos durante toda la vida», sostuvo el estudio.

Pero el análisis también detectó lesiones menos avanzadas que no necesariamente son visibles como una cavidad. Al ampliar la medición e incorporar lesiones moderadas, la prevalencia de caries no tratada en dientes temporales aumenta de 42% a 52%.

Y cuando se considera todo el espectro de lesiones, incluyendo las iniciales, la cifra llega al 63%. Bajo este criterio más sensible, solo tres de cada diez niños se encuentran completamente libres de experiencia de caries.

90 mil niños necesitan atención

 

Otro de los principales hallazgos del estudio es que el 41% de los escolares presenta una necesidad actual de atención por caries. La cifra representa aproximadamente a 90 mil niños y niñas de seis años.

La necesidad es nuevamente mayor en establecimientos públicos, donde alcanza al 46% de los escolares, seguida por los particulares subvencionados con 41% y los particulares pagados con 18%.

Además, un 6,2% de los escolares presenta una enfermedad que ha avanzado más allá de una cavidad y que puede estar asociada a una infección.

Los resultados clínicos se complementan con la experiencia reportada por las propias familias: aproximadamente el 42% de los padres o cuidadores señaló que el niño había presentado dolor oral «a veces», «casi siempre» o «siempre».

El desafío de prevenir

 

En el estudio señalaron que si bien el balance es «positivo» porque las cifras son mejores que las de 2007, «el desafío es continuar tratando y reduciendo las lesiones, pero, sobre todo, actuar antes y con mayor rapidez para evitar que las lesiones iniciales se transformen en cavidades, dolor, infección o pérdida de dientes».

«La caries no es solamente un problema clínico ni puede resolverse únicamente dentro de la consulta odontológica. Es una enfermedad cuya distribución refleja diferencias en las condiciones de vida, los recursos familiares, la educación, la alimentación, las oportunidades de prevención y el acceso oportuno a la atención. Por eso, la dependencia del establecimiento debe entenderse como un marcador de esas desigualdades y no como su causa«, señalaron los investigadores.

Sumaron que «el estudio identifica una oportunidad concreta: cerca del 60% de los establecimientos declara que sus estudiantes nunca se cepillan los dientes en la escuela. Incorporar espacios, tiempos y condiciones para el cepillado diario con pasta fluorada permitiría que la prevención no dependiera exclusivamente de los recursos, el tiempo o las posibilidades de cada familia».

«La disminución observada desde 2007 demuestra que es posible avanzar. El paso siguiente es conseguir que ese progreso alcance a todos los niños. Para ello se necesita combinar prevención y tratamiento odontológico oportuno con intervenciones escolares y políticas públicas capaces de actuar sobre las condiciones sociales y estructurales que producen y mantienen estas profundas desigualdades e inequidades», cerraron.

El estudio fue realizado por la Facultad de Odontología de la Universidad de los Andes, Pepsodent-Unilever y la Sociedad de Ortodoncia de Chile. Contó con el apoyo Ministerio de Salud y Sociedad de Odontopediatría de Chile, además del patrocinio del Ministerio de Educación.

Los investigadores son Valeria Ramírez, Duniel Ortuño, Claudia Naranjo, Vicente Aránguiz, todos de la Facultad de Odontología de la U. de los Andes.