Marcel por caída del Imacec: dice que Quiroz «tendrá que esperar antes de ver un punto de inflexión»

El ministro de Hacienda en el Gobierno de Gabriel Boric, Mario Marcel, abordó el resultado del Imacec de julio de 2026, que registró una caída de 1,5% en comparación con igual mes del año anterior. En este contexto, indicó que Quiroz “tendrá que esperar un poco antes de ver un punto de inflexión efectivo” en la economía.

Este resultado corresponde al Índice Mensual de Actividad Económica, indicador elaborado por el Banco Central. Anteriormente, en junio, la actividad había crecido 2,4%, luego de cinco meses consecutivos de deterioros desestacionalizados.

En conversación con Radio Infinita, Marcel calificó el actual resultado del Imacec como “muy negativo, en todas las líneas”.

Consultado por esta caída, luego de que junio 2026 mostrara cifras positivas y que incluso el actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lo calificara como un “punto de inflexión”, Marcel sostuvo que el desempeño de junio “no fue espectacular”.

Según explicó, la comparación se realizó con un junio de 2025 que había registrado un nivel relativamente bajo, por lo que era esperable observar una cifra positiva este año.

“Hubo sectores en donde fue relativamente débil. Yo no diría que marcaba una gran recuperación todavía, y ahora con este dato de julio, por supuesto, uno revisa un poco necesariamente todas esas interpretaciones”, señaló.

En ese contexto, afirmó que el ministro Quiroz “tendrá que esperar todavía un poco más antes de ver un punto de inflexión efectivo”.

Ante la consulta de si el actual secretario de Estado se habría apresurado con sus declaraciones, el exministro respondió que, a su juicio, “se sobreinterpretó un dato que tampoco era tan espectacular”.

“Pero bueno, estos son gajes del oficio”, añadió.

El deterioro de las expectativas y el bencinazo

Más allá del desempeño de la actividad, Marcel también abordó el deterioro de las expectativas económicas y el impacto que ha tenido el alza de los combustibles.

En este sentido, sostuvo que este episodio fue un “balde de agua fría” para quienes tenían la esperanza de que la situación económica pudiera mejorar, considerando que el aumento en los precios tuvo un impacto directo en el bolsillo de las personas.

“En la formación de expectativas, normalmente la inflación pesa más que la actividad o que el empleo, y la manera en que la gente mide psicológicamente la inflación es a través de ciertos precios emblemáticos. Los combustibles y las gasolinas son uno de esos precios, el número 1”, argumentó.

En esa línea, sostuvo que “no es sorprendente que haya tenido un impacto tan negativo” y aseguró que no se ponderó correctamente el efecto que tendría el alza de los combustibles.

Según relató, inicialmente se planteó que “iba a ser un mal trago y que pasaría rápido”, pero aseguró que el impacto sobre las expectativas “es muy fuerte”.