Los primeros siete meses de 2026 marcaron un cambio en los indicadores migratorios. Un informe de la PDI muestra una fuerte caída de los ingresos clandestinos por la frontera norte, un aumento de las expulsiones y de las fiscalizaciones, además de incorporar por primera vez el registro de 7.501 salidas voluntarias de extranjeros que abandonaron Chile sin una orden de expulsión.
El documento compara los primeros siete meses de este año con igual período de 2025 y concluye que la presión migratoria en las fronteras disminuyó considerablemente.
Cabe señalar también que la salida de Nicolás Maduro del poder cambió, en parte, los flujos migratorios venezolanos, donde, incluso, personas comenzaron a retornar a su país.
Menos ingresos clandestinos
Uno de los datos más relevantes corresponde a los ingresos por pasos no habilitados en el norte del país.
Mientras entre enero y julio de 2025 fueron denunciadas 16.788 personas por ingresar clandestinamente, durante el mismo período de 2026 esa cifra cayó a 11.242, equivalente a una disminución del 33%.
La baja es aún más pronunciada respecto de quienes fueron detectados directamente en la frontera.
En los primeros siete meses de 2025, la PDI detectó 8.610 ingresos irregulares en la Macrozona Norte. Este año la cifra descendió a solo 1.175 personas, lo que representa una caída del 86%.
El informe atribuye estos resultados a una menor presión migratoria y al fortalecimiento de las medidas de control fronterizo.
Tarapacá concentra la mayor caída
La mayor disminución se produjo en la región de Tarapacá. En esa zona, los ingresos detectados bajaron desde 8.145 casos durante 2025 a solo 866 este año, equivalente a una reducción de 89%.
En Arica y Parinacota la disminución fue de 37%, mientras que Antofagasta registró un aumento, pasando de 10 a 24 detecciones, aunque representa una cifra significativamente menor respecto del resto de la macrozona.
Expulsiones alcanzan máximo de los últimos años
Otro de los aspectos destacados corresponde al aumento de las expulsiones materializadas.
Entre enero y julio de este año se concretaron 1.330 expulsiones, frente a las 753 registradas durante igual período de 2025, lo que representa un incremento del 76%.
El crecimiento estuvo impulsado principalmente por las expulsiones administrativas, que aumentaron 105%, pasando de 577 a 1.183 casos.
En contraste, las expulsiones judiciales disminuyeron de 176 a 147, equivalente a una baja de 16%.
Al revisar la evolución histórica desde 2022, el documento sostiene que 2026 “se perfila como uno de los períodos con mayor cantidad de expulsiones materializadas de los últimos años”, superando ampliamente los registros observados durante los cuatro años anteriores.
Colombianos, bolivianos y venezolanos lideran expulsiones
Los colombianos encabezaron las expulsiones materializadas durante lo que va de 2026, con 549 casos. Les siguieron los venezolanos (261), bolivianos (234), peruanos (105), dominicanos (68) y ecuatorianos (68).
Respecto de los ciudadanos venezolanos, el informe aclara que muchos abandonaron el país por sus propios medios luego de ser notificados de una resolución de expulsión administrativa vigente.
Aparecen las “salidas voluntarias”
Por primera vez, el informe incorpora una nueva categoría denominada “salidas voluntarias”.
Se trata de extranjeros que ingresaron inicialmente por pasos no habilitados, pero que posteriormente abandonaron Chile de manera regular, utilizando un control fronterizo autorizado y sin mantener una resolución de expulsión vigente.
Entre enero y julio se contabilizaron 7.501 personas bajo esta modalidad. Julio fue el mes con mayor cantidad de salidas voluntarias, registrando 1.793 casos.
Del total, 5.826 corresponden a ciudadanos venezolanos, quienes representan el 78% de todas las salidas voluntarias registradas durante 2026.
Más vuelos de expulsión
El fortalecimiento de la política migratoria también se reflejó en el uso de vuelos especiales.
Durante los primeros siete meses de 2026 se ejecutaron nueve vuelos de expulsión, ya sea mediante aeronaves chárter o de la Fuerza Aérea, más del doble de los cuatro realizados durante igual período de 2025.
Asimismo, las personas expulsadas mediante este mecanismo aumentaron de 195 a 484, equivalente a un incremento de 148%.
Aumentan las fiscalizaciones
El informe también muestra un aumento de la actividad policial en el territorio nacional.
Las fiscalizaciones crecieron de 1.046 a 1.318 operativos, mientras que la cantidad de extranjeros controlados aumentó desde 20.899 a 30.155 personas, un incremento del 44%.
Según la PDI, el crecimiento de los extranjeros fiscalizados fue superior al aumento de los operativos, lo que refleja una mayor cobertura y efectividad de las acciones de control territorial.
No solo disminuyeron los ingresos irregulares. El movimiento migratorio regular de ingreso al país también registró una baja de 7,6%, pasando de 8,2 millones de movimientos controlados entre enero y julio de 2025 a 7,58 millones durante el mismo período de este año, una reducción superior a 625 mil ingresos respecto del año anterior.
Tendencia desde 2022
La serie histórica incorporada en el informe muestra un cambio sostenido en la gestión migratoria.
En comparación con 2022, los extranjeros detectados ingresando irregularmente disminuyeron un 93%, mientras las expulsiones materializadas alcanzaron su nivel más alto de los últimos cinco años y las fiscalizaciones prácticamente se duplicaron respecto de ese mismo período.
El balance de la PDI concluye que durante 2026 se consolidan tres tendencias: una disminución sostenida de los ingresos irregulares, un fortalecimiento de la capacidad de fiscalización y un aumento en la ejecución de expulsiones.