La Comunidad Agrícola de Totoral, Territorio Ancestral, emitió un comunicado público a las autoridades locales, para manifestar su profunda preocupación por su ausencia tras las lluvias que afectaron a su territorio.
«Las recientes lluvias extraordinarias, con aproximadamente 170 mm de precipitaciones en un corto período, provocaron el descenso de millones de metros cúbicos de agua por la quebrada de Totoral, arrasando viviendas, terrenos agrícolas, canales de regadío, infraestructura, árboles frutales, el humedal y parte importante de nuestro patrimonio ambiental, social, económico y cultural», agregaron.
En donde: «como pueblo originario, nuestra identidad y nuestra forma de vida están profundamente vinculadas al humedal. De él dependen nuestros oficios tradicionales, especialmente el trabajo con la totora y la brea, actividades que hoy prácticamente han desaparecido, dejando a numerosas familias sin su principal fuente de sustento».
«Lo ocurrido no puede analizarse únicamente como una consecuencia de la crisis climática. Durante años advertimos a las autoridades sobre intervenciones realizadas en la quebrada Algarrobal, sector Boquerón Chañar, donde actividades mineras habrían desviado el curso natural de las aguas hacia la quebrada de Totoral. Asimismo, denunciamos la existencia de estanques de lixiviación con cianuro, cuya condición actual se desconoce tras los aluviones, generando una legítima preocupación por un eventual riesgo de contaminación», afirmaron.
Además, «denunciamos la autorización de un loteo de aproximadamente 140 parcelas de agrado emplazadas en el cauce de la quebrada, intervención que alteró el escurrimiento natural de las aguas y pudo haber incrementado la magnitud del desastre. Estas situaciones fueron puestas en conocimiento de la DGA, el SAG y otros organismos competentes».
«Hoy el Santuario de la Naturaleza de Totoral presenta una devastación sin precedentes. La pérdida de biodiversidad, de suelos agrícolas, de infraestructura de riego y de patrimonio natural representa un daño de enorme magnitud para nuestra comunidad y para el país», agregaron.
«Lamentamos profundamente la ausencia de autoridades políticas en el territorio. Hasta ahora, diputadas, diputados, senadoras y senadores no han estado presentes para conocer directamente la realidad que enfrentan nuestras familias».
Por ello, «solicitamos: Declarar al territorio de Totoral como Zona de Catástrofe; la presencia inmediata del SBAP, Ministerio del Medio Ambiente, Proyecto GEF, FAO, Consejo de Monumentos Nacionales, SEREMI de Desarrollo Social, CONADI y demás organismos competentes; el levantamiento urgente de información técnica, ambiental, social, económica y patrimonial; la implementación de un plan integral de recuperación ecológica, social y productiva con participación efectiva de la comunidad».
«Los informes climáticos advierten que eventos extremos podrían repetirse. El Estado debe actuar con urgencia, responsabilidad y decisión. No estamos frente a la pérdida de un paisaje; estamos frente a la pérdida de un territorio ancestral, de un ecosistema único y de la forma de vida de un pueblo que durante generaciones ha protegido el humedal de Totoral. Hoy exigimos justicia, reparación y la presencia efectiva del Estado», sentenciaron.