Representantes de las Pequeñas y Medianas Empresas, incluso mencionaron que varias políticas de la administración pasada los «golpearon».
Una serie de definiciones dejó el primer Congreso Ideológico del Frente Amplio, ocasión en que se catalogaron como un «partido socialista», con el feminismo como uno de sus ejes y poniendo un nuevo foco en las Pymes. Fue este último punto el que llamó la atención entre los representantes de las Pequeñas y Medianas Empresas.
En ese contexto, el partido manifestó en materia económica, que «el Frente Amplio asume una nueva relación con la producción de la riqueza, reconociendo que su base social incluye no solo a los trabajadores, sino también a micro, pequeñas y medianas empresas, trabajadores a cuenta propia y cooperativas, a quienes el partido debe representar con autonomía frente al gran empresariado, dialogando a la vez con otros sectores productivos para alcanzar acuerdos que mejoren la calidad de vida de las grandes mayorías».
Al respecto, el presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, Juan Pablo Swett, dijo a Emol que «nos llama la atención que hoy el FA pretenda poner a las Pymes como una de sus banderas, cuando durante los años que fueron gobierno nunca fueron su prioridad. Por el contrario, impulsaron y respaldaron una serie de reformas que aumentaron los costos laborales para las pymes, generando más incertidumbre y dificultades para miles de emprendedores».
En esa línea, Swett consideró que «resulta difícil creer que muchos de quienes hoy hablan de valorar a las Pymes, fueron protagonistas políticos que validaron un proceso violento que terminó con miles de pequeños comercios bajando definitivamente sus cortinas tras el estallido social. Los emprendedores fueron de los principales afectados por la violencia, la destrucción y la falta de apoyo para volver a levantarse».
A su juicio, «las Pymes no necesitan un reconocimiento en un Congreso Ideológico, ni un cambio de discurso poco creíble ni mucho menos ser politizadas. Necesitamos políticas concretas que nos permitan crecer, invertir y contratar más personas».
«Si hoy el cambio de discurso es genuino, entonces esperamos que venga acompañado de una autocrítica respecto de las decisiones que perjudicaron al sector y de un compromiso real con quienes representan más del 98% de las empresas del país, que se materialice en el apoyo y la no obstrucción a las reformas que buscan corregir el rumbo», sostuvo Swett.
Asimismo, el presidente de la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), Jorge Welch, fue tajante al señalar que si bien «es importante que el rol de las Pymes se visibilice transversalmente en el espectro político», acotó que «por eso cuesta creer que el Frente Amplio, impulsor de varias de las políticas que más golpearon a las Pymes y al emprendimiento, hoy busque acercarse a los mismos a quienes tanto perjudicó».
Por su parte, el presidente de la Confederación Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), Héctor Sandoval, sostuvo que «las Pymes siempre han estado presente en el discurso político, en un proceso eleccionario, y hoy día vemos este planteamiento de desde la fracción política que acaba de gobernar y nos habría gustado que este reconocimiento en que las Pymes son diferente a la gran empresa, hubiese estado presente en su mandato».
«Pero, sin duda, es importante que esto que se plantea se vea reflejado en las políticas, como la simplificación regulatoria y tributaria, el acceso festivo a financiamiento y a las compras públicas, y que los gremios Pymes tengan obligatoriamente una participación en la discusión de la reforma laboral y económica, porque hasta el día de hoy solo ha sido parte de el discurso y no queremos ser utilizados para una posible oposición al actual gobierno», recalcó Sandoval.
Y agregó que «a nosotros nos gustaría que estos planteamientos se vean reflejados en la realidad, dispuestos a conversar, pero no a ser utilizados».