El proyecto desarrollado por SCM Estefanía en la zona de Freirina-Vallenar combina cobre, oro, cobalto y tierras raras, en un contexto de creciente demanda global por minerales estratégicos para electromovilidad, energías renovables y manufactura avanzada.
El proyecto Flor de Oro Azul, desarrollado por SCM Estefanía en la Región de Atacama, busca consolidarse como una iniciativa vinculada al desarrollo de minerales críticos para la nueva economía global.
La iniciativa combina cobre, oro, cobalto y tierras raras, recursos que han adquirido mayor relevancia para industrias asociadas a electromovilidad, energías renovables, sistemas electrónicos y manufactura avanzada.
Ubicado en la zona de Freirina-Vallenar, el proyecto se emplaza en un territorio donde la compañía mantiene actividades y presencia sostenida desde 1990, lo que le ha permitido acumular conocimiento geológico, experiencia exploratoria y comprensión de las características mineralógicas del área.
Minerales críticos más allá del cobre y litio
La creciente demanda internacional por minerales críticos está ampliando la conversación minera más allá del cobre y el litio.
En un escenario marcado por la transición energética, el desarrollo tecnológico y la necesidad de diversificar cadenas de suministro, comienzan a ganar espacio proyectos capaces de incorporar nuevos minerales estratégicos a la matriz productiva nacional.
En ese contexto, Flor de Oro Azul se presenta como una iniciativa con potencial para aportar a una minería chilena más diversificada, integrando recursos relevantes para distintos mercados y dinámicas industriales.
Cobre, oro, cobalto y tierras raras
Uno de los aspectos distintivos del proyecto es su carácter polimetálico. Mientras gran parte de la minería chilena se ha desarrollado históricamente en torno a recursos específicos, Flor de Oro Azul integra minerales que responden a diferentes usos industriales y cadenas de valor.
Esta condición permite proyectar una aproximación más diversificada al desarrollo minero futuro, especialmente en un mercado global donde la seguridad de suministro se ha transformado en un factor estratégico.
Sistema de roca dura en entorno IOCG
El proyecto también se diferencia por sus características geológicas. De acuerdo con los antecedentes entregados por la compañía, Flor de Oro Azul avanza sobre un sistema vinculado a roca dura dentro de un entorno IOCG, a diferencia de otras iniciativas de tierras raras asociadas a depósitos de arcillas iónicas.
Esta condición presenta características geológicas y técnicas diferenciadas, lo que refuerza la necesidad de contar con información robusta, exploración sostenida y validación técnica bajo estándares internacionales.
Oportunidad estratégica para Chile
La CEO de SCM Estefanía, Sofía Riff Sfeir, sostuvo que los países están transformando la forma en que entienden la minería, incorporando no solo la disponibilidad de recursos, sino también la capacidad de asegurar suministro para industrias estratégicas.
En esa línea, planteó que Chile tiene una oportunidad relevante para ampliar su participación más allá de los minerales tradicionales. La ejecutiva agregó que la demanda por minerales críticos seguirá creciendo durante las próximas décadas, pero que capturar esa oportunidad exigirá exploración, información geológica sólida y capacidad para avanzar hacia estándares internacionales de validación.
Cadena de suministro y trazabilidad
El avance de iniciativas como Flor de Oro Azul ocurre en un momento en que economías occidentales buscan reducir su dependencia de proveedores concentrados y fortalecer cadenas de suministro más resilientes.
Este escenario abre oportunidades para territorios con potencial geológico, pero también eleva las exigencias en materia de gobernanza, trazabilidad y sostenibilidad..