Sigue la polémica en torno a la construcción del nuevo Complejo Penitenciario “El Arenal” en la Región de Atacama.
Tras la defensa que han hecho las autoridades del megaproyecto carcelario. El cual sería una solución para mitigar el colapso que se vive actualmente en la cárcel de Copiapó.
Situación que genera cuestionamiento por parte de vecinos de las localidades de San Pedro, Piedra Colgada y Valle Fértil.
Quienes han manifestado un impacto negativo en su calidad de vida y una desconexión total del Gobierno de José Antonio Kast con las necesidades reales de la comuna.
Los vecinos de este sector manifestaron que la nueva cárcel se emplaza a escasa distancia de sus hogares y terrenos agrícolas.
«La llegada de un penal de alta seguridad vulnera la tranquilidad rural de sus barrios y arrastra consigo externalidades negativas, tales como el potencial asentamiento de bandas delictivas o familiares de reclusos de alta peligrosidad en las inmediaciones, poniendo en riesgo la seguridad de la comunidad», afirmaron vecinos al citado medio.
Acusando que «la edificación fue impuesta mediante decisiones centralistas tomadas desde Santiago, sin considerar la opinión ni el bienestar de quienes habitan el territorio».
Los pobladores afirmaron en el citado medio que «es contradictorio que la obra de infraestructura más grande gestionada para la provincia sea una cárcel, mientras la región arrastra deficiencias históricas en salud pública, falta de médicos especialistas, problemas de conectividad vial y carencia de servicios básicos como agua potable».