En el marco de una sesión de la Comisión de Educación del Senado, la senadora Yasna Provoste manifestó su preocupación por los recortes presupuestarios que afectan a la Fundación Integra y a la Junta Nacional de Jardines Infantiles, advirtiendo que la medida resulta contradictoria con la presentación de la indicación sustitutiva al proyecto de Sala Cuna Universal impulsado por el Gobierno.
Durante la sesión, en la que participaron representantes de Fundación Integra y especialistas del sector, Provoste recordó las políticas implementadas durante los primeros 100 días del segundo gobierno de la expresidenta Michelle Bachelet, destacando el compromiso de ampliar la cobertura de educación parvularia mediante la construcción de nuevas salas cuna y jardines infantiles.
La parlamentaria señaló que los recortes, aunque puedan parecer porcentualmente menores, tienen efectos concretos en la atención de niños y niñas. Según indicó, la reducción de recursos impacta directamente en la disponibilidad de materiales educativos, insumos de higiene y personal necesario para garantizar una atención adecuada.
“Parece una contradicción que, por una parte, el Gobierno presente una iniciativa de Sala Cuna Universal y, por otra, termine precarizando la oferta pública de educación inicial”, afirmó.
Provoste respaldó además la solicitud realizada por Fundación Integra para que se oficie a la Contraloría General de la República, al Ministerio de Educación y al Ministerio de Hacienda, con el fin de esclarecer los alcances de las medidas presupuestarias y sus efectos en la educación parvularia.
La senadora planteó la necesidad de abrir una instancia de diálogo más amplia con las autoridades responsables de la asignación de recursos, particularmente con la Dirección de Presupuestos y el Ministerio de Hacienda, para abordar las consecuencias que podrían tener los ajustes en instituciones que atienden a niños y niñas en situación de mayor vulnerabilidad.
Asimismo, sostuvo que antes de avanzar en mecanismos que amplíen la participación de prestadores privados en educación inicial, el Estado debe asegurar el mantenimiento de los estándares de calidad ya comprometidos, incluyendo aspectos como los coeficientes técnicos y las condiciones de atención.
La educación inicial existe para que el origen socioeconómico de un niño no determine su desarrollo. “Si el propio Estado deja de garantizar los estándares que ha comprometido, corre el riesgo de reintroducir desigualdades que precisamente busca combatir”, señaló.
Finalmente, Provoste insistió en que el debate sobre el derecho universal a la sala cuna debe ir acompañado de un fortalecimiento efectivo de la red pública de educación parvularia, advirtiendo que no es posible promover nuevos derechos mientras se reducen los recursos de las instituciones encargadas de hacerlos realidad.