Crianceros de Freirina levantan alerta por impacto de megaproyecto solar en rutas de pastoreo ancestral

Una profunda y válida preocupación mantiene en alerta a familias crianceras de la comuna de Freirina. Vecinos manifestaron sus inquietudes respecto al desarrollo de proyecto fotovoltaico que posiblemente se instalará en la comuna de Freirina, iniciativa que cuenta con Resolución de Calificación Ambiental favorable y que contempla una inversión superior a los 335 millones de dólares.

Según los antecedentes públicos disponibles, el proyecto considera la instalación de más de 320 mil módulos fotovoltaicos sobre una superficie cercana a las 350 hectáreas, además de una línea de transmisión eléctrica de aproximadamente 21 kilómetros, compuesta por 65 estructuras de alta tensión que atravesarán sectores ubicados en el camino a Capote para conectarse con la subestación Maitencillo.

Los firmantes sostienen que la principal preocupación radica en la posible afectación de áreas utilizadas históricamente para el desplazamiento y alimentación de ganado caprino, bovino y equino, actividad que forma parte de la identidad productiva y cultural de amplios sectores rurales de la comuna.

Entre las inquietudes planteadas, los vecinos mencionan el eventual cierre o intervención de rutas de pastoreo utilizadas por generaciones, el acceso a aguadas naturales y la continuidad de prácticas tradicionales vinculadas a la crianza de animales en terrenos de uso histórico.

Asimismo, exponen la situación de numerosas familias que desarrollan actividades ganaderas en sectores donde no siempre existen títulos de dominio regularizados, circunstancia que, afirman, podría aumentar la vulnerabilidad de algunos grupos frente a eventuales cambios en el uso del suelo.

Otro de los puntos planteados en la carta apunta a la diferencia entre los beneficios económicos asociados a grandes proyectos de inversión y los impactos percibidos por quienes desarrollan actividades rurales permanentes. Los vecinos señalan que las oportunidades laborales derivadas de la construcción suelen ser temporales, mientras que las transformaciones territoriales pueden extenderse durante décadas.

Las preocupaciones expuestas por los crianceros se suman a un debate que ya ha estado presente en recientes sesiones del Concejo Municipal de Freirina. Durante la discusión del Plan de Acción Comunal de Cambio Climático, concejales manifestaron inquietudes respecto a la expansión de proyectos energéticos en el territorio y la necesidad de resguardar recursos hídricos, biodiversidad, actividades productivas tradicionales y formas de vida asociadas al mundo rural.

En ese contexto, diversas autoridades coincidieron en la importancia de compatibilizar el desarrollo energético con la protección del patrimonio ambiental y cultural de la comuna, especialmente en sectores donde subsisten actividades ancestrales ligadas a la agricultura y la ganadería.

Los vecinos solicitan que las autoridades comunales, organismos públicos y la propia empresa desarrolladora generen espacios de diálogo que permitan abordar estas inquietudes y evaluar medidas que contribuyan a resguardar la continuidad de la actividad criancera.

«Buscamos asegurar que el desarrollo industrial no se traduzca en la invisibilización de nuestra historia rural y de prácticas culturales ancestrales como el pastoreo de animales», concluye el texto enviado por los vecinos.