Se trata de una negociación «no exclusiva», informó CAP a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF.).
La histórica planta siderúrgica de Huachipato podría volver a operar bajo un nuevo modelo industrial. Apuntando así a un renacer de la compañía de la región del Biobío que cerró sus operaciones en 2024.
CAP informó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) que mantiene negociaciones avanzadas con Aceros AZA para desarrollar un proyecto conjunto que permita reactivar parte de los activos de la usina ubicada en Talcahuano, actualmente paralizada.
A través de un hecho esencial enviado al regulador, la compañía señaló que «se encuentra negociando en forma no exclusiva» con Aceros AZA un acuerdo para combinar parte de los activos siderúrgicos de Compañía Siderúrgica Huachipato con las capacidades productivas de la acerera controlada por los grupos Del Río y Matetic.
La operación contempla una reorganización societaria que permitiría separar determinados activos de Huachipato. Según detalló CAP, la siderúrgica conservaría aproximadamente el 20% de la superficie del complejo industrial y ciertos activos industriales y siderúrgicos, mientras que posteriormente se concretaría la venta de las acciones que la minera mantiene en la filial.
CAP explicó que el proyecto busca generar «eficiencias y sinergias a través de la mejora y puesta en operación de unidades productivas conforme a un plan de negocios previamente acordado».
Según dio cuenta el Diario Financiero (DF), el desembolso total de la operación superaría los US$400 millones. De ese monto, cerca de US$120 millones corresponderían a la adquisición de la operación siderúrgica y el saldo estaría destinado a la reconversión industrial del complejo.
La iniciativa considera la construcción de una moderna acería eléctrica, tecnología que permitiría producir acero con menores emisiones y bajo estándares de sostenibilidad ambiental. En la práctica, la operación apunta a transformar Huachipato en un polo de producción de acero verde, alineado con las tendencias que hoy predominan en la industria siderúrgica internacional.
El plan también contempla una redistribución de los terrenos. El citado medio detalló que de las cerca de 450 hectáreas que forman parte del complejo industrial, AZA asumiría el control de una fracción cercana al 20%, mientras que el resto permanecería bajo la órbita de CAP para el desarrollo de otros proyectos vinculados al distrito industrial.
De concretarse el acuerdo, la operación se integraría al plan de reconversión que CAP impulsa desde hace varios años en Huachipato. La empresa indicó que la reactivación de los activos siderúrgicos y la construcción de la nueva acería eléctrica constituyen el eje central de esta estrategia de desarrollo.
La reconversión también considera iniciativas complementarias en terrenos que permanecerán en manos de CAP. Entre ellas figuran proyectos asociados a los ámbitos logístico-portuario, inmobiliario y de innovación, aprovechando los activos que la compañía ha consolidado en la zona durante los últimos años.
Antes de concretarse, el acuerdo deberá superar una serie de etapas regulatorias. CAP señaló que la operación está sujeta al cumplimiento de distintas condiciones, entre ellas la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y la ejecución de los actos societarios necesarios para reorganizar tanto Huachipato como AZA. Además, la compañía indicó que los contratos definitivos, así como sus impactos financieros, continúan en fase de negociación.