Vaper, apuestas online y SLEP: la fórmula de RN para intentar salvar el Sence

La discusión por la franquicia tributaria Sence comenzó a entrar en una nueva etapa dentro del oficialismo. Ya no solo se trata de si mantener o eliminar el mecanismo, sino de cómo compensar los cerca de 300 millones de dólares que el gobierno esperaba recaudar con su término.

Y ahí es donde Renovación Nacional decidió mover una nueva pieza.

Según antecedentes conocidos por BBCL, la bancada del partido hizo llegar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, una minuta con tres alternativas de recaudación para evitar que la Ley de Reconstrucción elimine completamente la franquicia destinada a capacitación laboral.

La señal no es menor. Sobre todo porque en Hacienda el principal reparo a la propuesta original de RN no estaba en mantener el Sence, sino en cómo reemplazar los recursos fiscales que dejarían de recaudarse con la caída del artículo.

Por eso, la nueva minuta incorpora medidas concretas para intentar cerrar ese vacío.

La primera apunta a crear un impuesto a los cigarrillos electrónicos o vaper, siguiendo recomendaciones OCDE y experiencias internacionales que —según RN— han mostrado buenos resultados de recaudación.

La segunda propuesta busca gravar las plataformas de apuestas en línea, debate que ya venía tomando fuerza en el Congreso y que ahora reaparece como posible fuente de ingresos permanentes para el Estado.

Y el tercer camino apunta al sistema educacional: revisar la sobredotación y reubicación docente en el marco de los Servicios Locales de Educación Pública, recogiendo una recomendación elaborada por la Comisión Asesora de Reformas Estructurales al Gasto Público impulsada durante la gestión de Mario Marcel en Hacienda.

Según la minuta, solo esta última medida podría generar ahorros superiores a los 150 millones de dólares. Y sumado a la rebaja de la franquicia Sence que propone RN —al 0,75% o incluso al 0,5% durante tres años— permitiría acercarse a la cifra que busca el Ejecutivo.

Con esto, RN busca reforzar una idea que comenzó a instalar durante los últimos días en el oficialismo: que es posible mantener el sistema de capacitación laboral y, al mismo tiempo, cuadrar las cuentas fiscales de la megarreforma.