Ingeniero formado en La Serena destaca en la NASA: Cristian Cortés fue pieza clave en misión Artemis II

El ingeniero civil mecánico Cristian Cortés Simón, formado en la Universidad de La Serena, se ha convertido en uno de los profesionales chilenos que ha participado directamente en el desarrollo del programa Artemis de la NASA, iniciativa que recientemente marcó un hito con el éxito de la misión Artemis II.

La misión permitió el regreso de astronautas a la órbita lunar por primera vez en más de medio siglo, reactivando el interés global por la exploración espacial. En este contexto, el nombre de Cortés ha cobrado relevancia en la Región de Coquimbo, no solo por su rol en uno de los proyectos más ambiciosos de la ingeniería aeroespacial moderna, sino también por una trayectoria que comenzó lejos de los grandes centros tecnológicos.

De La Serena al corazón de la industria aeroespacial

Titulado en 1999, Cortés decidió viajar a Estados Unidos para perfeccionar su inglés, paso que terminaría marcando su carrera. Tras cursar un posgrado en la San Diego State University, inició su camino laboral en el diseño de asientos de avión, especializándose en validación estructural.

Con el tiempo, su experiencia lo llevó a trabajar en la compañía Boeing, participando en programas de aeronaves como el 747, 767 y 787 Dreamliner. Posteriormente, dio el salto al sector espacial, integrándose a proyectos como Dream Chaser y, más tarde, al programa Artemis.

Un rol clave en misiones espaciales

Actualmente, Cortés se desempeña como ingeniero estructural, enfocándose en el diseño y verificación de componentes sometidos a cargas extremas. Su trabajo consiste en asegurar que cada pieza resista las exigencias del vuelo espacial, utilizando herramientas avanzadas como el método de elementos finitos para simular el comportamiento de materiales en condiciones críticas.

Aunque su labor se desarrolla lejos de las cámaras, es fundamental para garantizar la seguridad y viabilidad de cada misión.

Hoy, el profesional chileno continúa aportando al programa, siendo parte del desarrollo de Artemis III, que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna y proyectar futuras expediciones a Marte.

Educación y talento chileno

El éxito de Artemis II también tuvo un significado personal para Cortés, quien pudo presenciar el lanzamiento junto a su hijo, en uno de los momentos más importantes de su carrera.

Pese a llevar más de dos décadas fuera del país, mantiene un fuerte vínculo con Chile y destaca la calidad de su formación académica. A su juicio, los profesionales chilenos cuentan con una base sólida para competir a nivel internacional, aunque advierte que el dominio del inglés sigue siendo una barrera clave.

Fuente:el dia 00