En medio de las negociaciones por el reajuste del salario mínimo que debe comenzar a regir el 1 de mayo, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), José Manuel Díaz, abordó los primeros acercamientos con el Gobierno, marcados por la exposición de una propuesta sindical que apunta no solo al guarismo del ingreso base, sino a una política salarial más amplia.
En entrevista con radio Pauta, el dirigente detalló que ya se han concretado dos reuniones con el Ejecutivo, encabezadas por los ministros de Hacienda y del Trabajo, Jorge Quiroz y Tomás Rau, junto a sus equipos.
Según explicó, el primer encuentro tuvo un carácter inicial. «La primera fue una reunión protocolar donde vimos los parámetros, las buenas intenciones de negociación de aquí en adelante», indicó, destacando que ambas partes delinearon el marco en que se desarrollará el diálogo.
En la segunda cita, en tanto, la CUT presentó su propuesta técnica, donde enfatizó que la discusión excede el monto del salario mínimo. «La negociación del salario mínimo para la CUT no solamente es interpretar el reajuste del guarismo (…), sino que nosotros negociamos una política salarial«, afirmó, apuntando a medidas complementarias que permitan fortalecer el ingreso de los trabajadores.
Entre los elementos centrales, Díaz subrayó que para la multisindical resulta inaceptable que trabajadores con jornada completa permanezcan bajo la línea de la pobreza. «Es inconcebible que trabajadores con contrato y jornada completa estén bajo la línea de la pobreza», sostuvo.
En esa línea, ejemplificó que el salario mínimo actual -de $539.000 brutos- se traduce en cerca de $430.000 líquidos, cifra que, según planteó, está por debajo de los niveles de pobreza. A esto sumó el alza del costo de vida, destacando que «la canasta básica de alimentos subió a $91.000 por persona».
El dirigente también advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo de los salarios en el contexto inflacionario. «El salario está perdiendo entre un 20% a un 30% de valor adquisitivo«, afirmó, atribuyendo este fenómeno tanto a factores externos, como el alza del petróleo, como a decisiones internas de política económica.
Díaz aseguró que los planteamientos de la CUT se sustentan en datos de organismos oficiales. «Nuestros datos son del Fondo Monetario Internacional, son del Banco Central, son del Ministerio de Desarrollo Social, son del INE y son del propio Ministerio de Hacienda», precisó.
Respecto del proceso de negociación, anticipó que el Gobierno presentará una contrapropuesta en los próximos días.
«El lunes a las 17 horas le corresponde al gobierno presentar su propuesta (…), y nosotros el día martes volvemos a juntarnos (…) a hacer la negociación real», explicó.
Consultado por la complejidad del escenario, reconoció que el contexto económico dificulta los acuerdos. «La negociación no es fácil en el contexto que estamos«, dijo, aunque recalcó la necesidad de que el Estado contribuya a mitigar el impacto del alza de precios.
En ese sentido, cuestionó que un eventual reajuste limitado a compensar la inflación pasada no resolvería el problema de fondo. «Es decir, los trabajadores van a ser pobres. Todos los trabajadores van a bajar en su poder adquisitivo en un 20%, y nuestra aspiración es subir», afirmó.
Díaz también dejó abierta la posibilidad de avanzar en acuerdos plurianuales, siempre que exista un objetivo claro. «Nos preguntaron si teníamos disponibilidad de hacerlo a dos o tres años (…), pero con un horizonte, es decir, superar una línea», indicó, recordando experiencias previas en administraciones anteriores.
Sin embargo, advirtió que, pese a los incrementos nominales registrados en años recientes, la inflación ha erosionado parte importante de esas alzas.
Más allá de las cifras, el dirigente insistió en que la discusión tiene un componente estructural. «La gente en Chile va a tener menos plata para comprar (…). Y eso significa bajar la calidad de vida de todos los ciudadanos», enfatizó.
40 horas
Finalmente, abordó la implementación de la ley de 40 horas laborales, tras una reunión con la Dirección del Trabajo. En esa instancia, la CUT planteó preocupaciones sobre su aplicación. «Primero es que la normativa se aplique en torno al espíritu de la ley», dijo, junto con pedir mayores fiscalizaciones ante eventuales incumplimientos.
Asimismo, mencionó denuncias en algunas empresas. «Falabella, de Temuco, está cambiando la jornada (…) en forma arbitraria con los sindicatos», afirmó, insistiendo en que la reducción de jornada debe traducirse en una mejora real en la calidad de vida de los trabajadores.